Jan 05 2010

Recuerdos y leyendas de León

¡Dicen en la pulpería que ya los muchachos se tomaron el comando! – comentó mi madre de prisa mientras se subía al carro.  ¡Vámonos del centro! ¡Vámonos de aquí…! – En ese mismo momento un soldado de la Guardia Nacional abría fuego violentamente  en una esquina, vaciando su ametralladora en la historia de mi pueblo.   En la confusión sólo escuché el grito desesperado de mi padre que nos decía ¡agáchense que nos mata! Sin embargo,  siendo una niña,  la curiosidad y el miedo me dejaron clavada en el asiento trasero del carro, viendo, escuchando, grabando en la memoria como milagrosamente nos salvabamos aquel día de aquellos disparos al azar que no llegaron a alcanzarnos.

El año pasado y treinta después, camino cerca de aquella misma esquina donde un guardia disparara, para visitar el Museo de Mitos y Leyendas de León.   En vez del soldado de mi historia, la estatua de un guerrillero me saluda en la entrada del museo con una piedra en la mano.   Lo que fue en aquel entonces la Carcel la 21 (llamada así porque fue edificada en 1921) es ahora el lugar donde los mitos y leyendas se reúnen como muestra palpable de las creencias y supersticiones de nuestro pueblo.

Una muchacha de sonrisa amable, estudiante de segundo año de turismo según nos dijo, se ofrece a darnos el tour. Como un poema macabro que ha tenido que aprender, nos recita de memoria y casi sin respirar las historias de nuestras leyendas y los horrores de las torturas de la famosa 21.  Nos anuncia que es una lástima que hayamos llegado en ese momento.  Se acaba de ir la luz, como todas las mañanas, y no podremos escuchar los efectos y voces de los espantos.

“Allí metían de cabeza a los hombres que estaban torturando” nos dice señalando unas piletas a mano derecha.  “Dicen que les hacían tragarse unos botones amarrados a un hilo y después se los jalaban”…  A mí me da escalofríos y prefiero enfocar con mi cámara a “la Llorona” que tomarle fotos a otras espantosas memorias.

“Mi madre dijo que la sangre de los verdugos no debe mezclase con la sangre de los esclavos.  Entonces se fue al río y botó al muchachito y ¡pam! se oyó cuando cayó al agua”  (Fragmento/Milagros Palma)

Estos personajes representan cuatro de los espantos más famosos en las calles leonesas.  Arriba la Negra Camila que se aparece a los borrachos en las tibias madrugas con un puro y una botella vacía en la mano, y La Voladora, que según la leyenda, después de hacer pacto con el Diablo podía volar lejos, hasta México…

El Padre sin Cabeza dicen que aún aparece en las calles de León, deambulando cerca de la Basílica Catedral, recorriendo sus oscuros túneles, especialmente los sábados de gloria.     El Coronel de la foto  es  Joaquín Arrechavala,  espanto que no le hace daño a las muchachas pero maltrata con su látigo la espalda de los hombres que tienen el infortunio de escuchar los fantasmales cascos de su caballo en las calles empedradas de la antigua ciudad colonial .

Mi colección no estaría completa sin la conocida Toma-tu-Teta que provoca risitas nerviosas entre los chavalos y adolescentes cuando miran este personaje en el museo.   En una página nicaragüense desaparecida, imposible de localizar, se leía esta historia: “Esta joven agraciada, hija de un acaudalado hacendado, era una joven con cabeza grande, una cara amarga como de pocos amigos, unos ojos saltones, una boca bastante pronunciada, una nariz larga y ancha y el cuerpo muy bien desarrollado como el de un hombre; brazos gruesos y musculosos, pelo largo y unas tetas extremadamente grandes. Con todas estas cualidades y a pesar de ser heredera única de la fortuna de sus padres, nunca pudo conseguir un pretendiente, por lo que valiéndose de su conformado cuerpo, salía a las calles y donde encontraba grupos de hombres, escogía al que mas le gustaba, lo agarraba y no lo soltaba y sacándose su hermoso cántaro de miel les decía: Toma tu teta, toma tu teta, toma tu teta… hasta que les metía el enorme pezón en la boca y cuando ya quedaba satisfecha los soltaba. Cuentan que todavía a Don Pancho, Don Lencho y Pancracio hace poco se les apareció, ellos se quedaron estupefactos de tan impresionante figura, nos dijeron que dijéramos a todo joven que por las noches le gusta salir que no lo hagan, que cuando mire con todo y guaro la Toma-tu-teta les va salir.”

¡Las historias de mi pueblo! A veces tristes, a veces cómicas, agridulces, pero todas genuinas, contadas de corazón…  Espero pronto volver a León.  Tal vez pueda recorrer sus calles en los próximos meses, tal vez no.

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Jan 05 2010

Cómo librarse de la Cegua

Se denomina Cegua a un ser monstruoso que, según la leyenda, se aparece de noche a los hombres mujeriegos que viajan solos, bajo la forma de una hermosa muchacha. Al verla, ella convencería al varón que inebitablemente la suba al caballo de su victima, para que al voltear la cabeza el hombre para contemplar lascivamente a la joven, se encuentre con que realmente ha subido a su caballo a un espectro que, donde tenía cabeza de mujer, ahora presenta una calavera de caballo cubierta con carne podrida.

Según la tradición, la terrible Cegua que espanta a los hombres sería realmente una bruja traicionada, la cual esta en busca de venganza encontra de los mujeriegos trasnochadores. Se dice que para que este personaje adquiere su grotesca apariencia, primero tiene entrar en la oscuridad de la noche a un maizal, donde hace un pacto con el señor de las tinieblas. Luego ella realizaría un ritual en donde vomitaría su alma en un guacal o vacija, para perder su alma y con ello poder empezar su transformación; con lo cual adquiriría los poderes de la Siguanaba. Así a través de los poderes demoniacos unidos al de la siguanaba puede lograr comvertir su cara en la de una yegua esqueletica, sus cabellos se vuelven como el pelo del maíz y sus dientes como los granos de mazorca podrida. Además de eso el resto de su cuerpo se transforma, su piernas se vuelven tan largas y robustas como las patas traseras de un caballo, sus pies se hacen más grandes lo mismo ocurre con sus brazos, dándole a ella gran fuerza física y velocidad que le asegurarán no dejar escapar a su víctima.

Cuando el trasnochador no es precavido, la cegua primero lo emboscaría jugando con el, para luego atormentarlo pero sin matarlo inmediatamente. El espectro se apodera del hombre y le muerde la mejilla dejándole la marca de picaflor e infiel. Se dice que todos los que la ven terminan locos; ya que al dejarlo ir, cuando este es encontrado por alguien, se ve en su cara el terror de haberla visto, sus ojos desorbitados también con una fuerte y fiebre y otros sintomas como diarrea. Posteriormente la victima casi como loco antes morir, lo único que dice es: ¡la vía, la ví!.

Los más sabios indican que la única forma de protegerse es llevando semillas de mostaza y un sombrero cualquiera, luego habría que mostrarle este con la copa boca arriba, acto que la impresionaría mucho. Seguido de eso habría que sacar las semillas de mostaza y arrojarlas contra ella; esto ya que se dice que la semilla de mostaza es sagrada (Mateo 13:31-32), con esta acción la cegua se dispondría a tratar de recojerlas, lo cual le resultaría imposible al estar transformada, por que cada vez que termine de recoger los granos estos caerán de sus manos nuevamente y ella otra vez intentará recogerlos, si no hace este ritual moriría de vergüenza por haber vomitado su alma. Así, de cualquier forma ella no dejaría de hacerlo nunca y al llegar al amacenar moriría irremediablemente; para renacer nuevamente solo hasta la noche siguiente. Se dice que esta tradición ha permitido a los caminantes escapar muy fácilmente de ella mientras intentaba recoger los granos de mostaza.

Tomado de Wikipedia – Cegua

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Jan 04 2010

El misterio de la mica roba-gallinas

En el pasado los gallineros de los pueblos nicaragüenses también tuvieron un enemigo muy especial y misterioso: las “micas” roba gallinas.  Uno de los preciosos relatos misteriosos de mi padre se refería a un raro episodio del cual fue protagonista.  Contaba que mi abuelita paterna, además de ser una reconocida tortillera en el viejo Niquinohomo, también tenía un extenso y productivo gallinero, con más de cien aves de corral. En aquel entonces mi padre era un joven soltero, quien vivía con su madre en un fresco caserón de paja al lado de un gran patio. Esa casa donde mi padre nació y creció estaba ubicada frente a la casa de la respetable y recordada señorita Andrea Pupiro, dueña de la primera empresa de transporte en el municipio.

Mi padre decía que cuando había luna llena, llegaba una “mica” a robar gallinas en el patio de mi abuela, esto pasaba después de la medianoche cuando todo el vecindario dormía profundamente. “El alboroto y el cacareo de las gallinas nos despertaba, y yo agarraba un machete y salía corriendo a ver qué pasaba, pero yo solo miraba una silueta alejándose velozmente por la calle, con grupos de gallinas en el hombro; era imposible sorprender in fraganti al animal,” narraba mi padre.

Las gallinas dormían en varios árboles de jícaros, el misterioso ladrón subía hasta allá para robárselas. Cierto día, mi padre se propuso emboscar al animal y se alió con un buen vecino llamado don Manuel Pupiro.

Con don Manuel Pupiro mi padre hizo un plan para la siguiente luna llena, que sería un mes de marzo, cerca de Semana Santa. El plan consistía en armarse con garrotes y machetes, no dormir esa noche, además salir rápidamente de la casa con las “armas” en la mano cuando empezara el alboroto de las gallinas. Don Manuel se quedó pernoctando en su casa y mi padre en la suya.

Un poco después de la una de la mañana, la luna brillaba intensamente sobre el pueblo, cuando de pronto las gallinas en medio de una gran alboroto comenzaron a tirarse desde los árboles. Al grito de “ahí está la mica ladrona” ambos amigos salieron velozmente de sus casas en el momento preciso en que el animal también se lanzaba desde los árboles, llevaba a cuestas varias gallinas.

El misterioso ladrón alcanzó rápidamente la calle y mi padre le lanzó el primer garrotazo y dio en el blanco. Con gran velocidad don Manuel le lanzó un segundo garrotazo que, según mi padre, hizo que el animal diera varias volteretas sobre la calle, soltara las gallinas y lograra escurrirse debajo de una cerca emitiendo chillidos agudos.

Pero, ¿quién era ese misterioso ladrón de gallinas? En Niquinohomo, relataba mi padre, habían varias mujeres, ya un poco mayores, que según los chismes del pueblo, se convertían en “micas” y en “ceguas” para salir a robar gallinas y asustar a los “Don Juanes” trasnochadores.

En este enlace, puede leer la historia completa del misterioso ladrón de gallinas.

Fragmento del artículo Misterio en el gallinero, escrito por Pablo Candia.

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Jan 04 2010

Extraños sucesos en la casa del Coronel Arrechavala

La Ciudad de León Santiago de los Caballeros, es cuna de una de las leyendas más populares que por décadas ha coqueteado con la fina línea entre la imaginación y la realidad de algunos leoneses quienes en las noches oscuras y calurosas, aún aseguran escuchar los cascos del fantasmal caballo del Coronel Arrechavala.

El español Joaquín Arrechavala había venido a Nicaragua como enviado del Rey de España, Carlos II de Borbón. En 1791 fue ascendido a Coronel, y cuando murió en 1823 se rumora que lo acompañó a la tumba la inquietud de andar penando en León, sin poder descansar en paz, hasta que su riqueza hubiera sido distribuida de alguna manera. Son muchos nicas los que aseguran que efectivamente, sus abuelos, sus padres o incluso ellos mismos han sido testigos de las andanzas del coronel y los hechos misteriosos que ocurren en la que fuera su casa.

Me contaba una señora leonesa lo que sus abuelos vivieron en carne propia: “Este cuento fue real, sucedió en el siglo pasado en la casa solariega de Arrechavala. Después de su muerte, la casa quedó abandonada y varios inquilinos la habían habitado. Muchos de ellos la desocupaban a los pocos días, ya que se decía que estaba embrujada. Me contaban mis abuelos, que ellos estaban muy jóvenes y a pesar de que se decía que en esa casa asustaban, ellos insistieron en alquilarla ya que no tenían miedo a tantos cuentos. Después de algún tiempo, por las noches se escuchaban ruidos muy fuertes de cascos o pisadas de caballo dentro del patio. Ellos dormían con un candil porque no había luz en ese tiempo en la ciudad. Una noche con gran asombro, vieron que el candil se levantaba y caminaba en el aire como si alguien lo sostuviera en sus manos. Por supuesto salieron corriendo de esa casa.”

“Yo también escuché los mismos ruidos de cascos de caballo entrando a su casa por las noches” asegura doña Paula, quien en la década de los cincuenta vivió con sus padres en una casa alquilada contiguo a la propiedad del coronel. “Ya había luz eléctrica pero sólo por ciertas horas. En el cuarto donde yo dormía con mis hermanitas, se sentía el piso del cuarto muy flojo, como si algo hueco había por dentro. Insistíamos con mi papá que descubriéramos el piso por si encontrábamos algo enterrado allí. Mi papá nunca quiso hacerlo, por temor a tantos cuentos que se decían de Arrechavala, que había sido tan poderoso y que tenía mucho dinero. Todos esos terrenos alrededor de su casa habían sido de él y las botijas abundaban en todas esas cuadras de León, específicamente de la zona del Colegio La Asunción, 3 cuadras al sur.”

Doña Paula cuenta que fue una lástima que ellos estuvieran tan pequeños, sino hubieran convencido a sus padres en buscar tesoros escondidos en esa casa, ya que muchos de los vecinos encontraron años más tarde monedas grandes de oro en recipientes de barro. Esas personas después de haber sido tan pobres, se volvieron grandes empresarios y terratenientes de la ciudad de León.

(Versión tomada directamente de una señora leonesa y recogida por Martha Isabel Arana)

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Primera versión de Arrechavala:

La primera versión escrita de la leyenda de Arrechavala data de 1956 y se encuentra en la obra de Andrés Vega Bolaños, embajador de Nicaragua en España, titulada Historia de Nicaragua. Según Salomón Somarriba, tataranieto de Joaquín Arrechavala, la leyenda fue inventada por los contrabandistas hondureños de tabaco para facilitar la introducción de sus mercancías en la ciudad durante la prohibición del tabaco. Otra de los supuestos en los que se basa la leyenda es que Joaquín Arrechavala solía pasear por la noches montado en su caballo en guardia en previsión de revueltas que fueron comunes en esa época de transición de la historia de Nicaragua. En esas guardias solía espantar a los ciudadanos que encontraba a su paso y estos, al oir el trotar del caballo huían de su encuentro – Wikipedia


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Jan 04 2010

La Taconuda de El Crucero

“Habían descendido unos 100 metros hacia una cañada dentro del cafetal cuando escucharon a muy pocos pasos un profundo quejido o gorgoteo que les erizó los pelos del cuerpo, saturándose el ambiente con un hedor azufroso que hirió sus narices. Calixto, más pálido que una hoja de papel, levantó su cutacha en cruz y empezó a rezar con fuerza para tomar valor, pues no podía dar ni un paso al engarrotarse sus pies por el miedo. Sin embargo, la voluntad que Dios les ha dado a sus hijos es grande, y el poder de la oración lo es más, y eso fue lo que impulsó al joven capataz para buscar a Félix, quien seguramente estaba siendo atacado por alguien.

Avanzó unos pasos hasta casi chocar con un bulto doblado por la mitad en una rama de Guapinol, quien resultó ser su amigo. El hombre gorgoteaba tratando de desprender de su cuello los afilados huesos de unas grandes manos que lo estaban estrangulando. Calixto alumbró a su amigo y a una sombra encima de Félix, ahogándolo. Al verse descubierta por los hombres y alumbrada en lo que parecía ser su cara, una horrorosa máscara de huesos, el espanto chilló como poseído y comenzó a halar al pobre hombre desde la rama en donde estaba hacia un hueco profundo que existía entre las retorcidas raíces de un Ceibón, en donde seguramente el ente se escondía entre las entrañas de la tierra.

Entre susurros se comentaba que el espanto de La Taconuda había desaparecido a muchos campesinos que se retrasaban dentro del cafetal…”

Fragmento tomado de “El rapto de la Taconuda”, artículo escrito por la señora Ninoska Chacón en END – Para leer la historia completa siga este enlace -

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