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	<title>Nicaragua de mis recuerdos</title>
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	<description>Cuentos y leyendas de Nicaragua -Nicaraguan folktales</description>
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		<title>Judas, el ahorcado del peñasco</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Jan 2010 12:35:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hace muchos años en el camino viejo que va de La Concha a Masaya venían unos músicos de tocar en la procesión del Santo Entierro, un Viernes Santo; se dirigían en carreta a medianoche y al pasar por un peñasco grande que estaba en el camino divisaron un hombre colgado de un árbol con la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial,Verdana;">Hace muchos años en el camino viejo que va de La Concha a Masaya venían unos músicos de tocar en la procesión del Santo Entierro, un Viernes Santo; se dirigían en carreta a medianoche y al pasar por un peñasco grande que estaba en el camino divisaron un hombre colgado de un árbol con la vestimenta del tiempo de los romanos y judíos, y les llamó mucho la atención que el hombre forcejaba con su cuerpo, se meneaba y se quejaba colgado del cuello como si se estuviera ahorcando; decidieron ir a salvarlo y cuando subieron al gran peñasco el hombre y el árbol ya no estaban ahí, exclamando todos con miedo ese hombre que vimos colgando era Judas, el que vendió a Jesús. </span></p>
<p><span style="font-family: Arial,Verdana;">Fragmento tomado de <a href="http://archivo.elnuevodiario.com.ni/2001/abril/09-abril-2001/variedades/variedades1.html">Anécdotas de Semana Santa en Masaya</a>, escrito por Bayardo Ortiz Pérez, maestro folclorólogo/END<br />
</span></p>
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		<title>El venado de la Laguna de Masaya</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 13:58:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de Masaya y Granada]]></category>
		<category><![CDATA[Espantos y otros aparecidos]]></category>
		<category><![CDATA[Masaya]]></category>
		<category><![CDATA[Nicaragua]]></category>

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		<description><![CDATA[Dicen los viejitos pescadores que viven en los aledaños a la laguna de Masaya que el Viernes Santo sale, a la orilla de la costa de la laguna, el diablo convertido en un gran venado con grandes cachos y echando fuego por los ojos. Contaba don Juan Galán que cuando andaba en su balsa pescando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Dicen los viejitos pescadores que viven en los aledaños a la laguna de Masaya que el Viernes Santo sale, a la orilla de la costa de la laguna, el diablo convertido en un gran venado con grandes cachos y echando fuego por los ojos. Contaba don Juan Galán que cuando andaba en su balsa pescando en la laguna a eso de las dos de la mañana, vio un venado grande con los ojos vidriosos en la costa de la laguna, preparó su arma y le hizo dos disparos, lo vio caer y llegó al lugar donde había caído el animal y no había rastros del mismo.</p>
<p>De nuevo don Galán se adentró en la laguna, al rato de estar ahí vio de nuevo al venado, esta vez más grande, como del tamaño de un buey; preparó nuevamente su rifle y le disparó dos balazos y lo vio caer, pero esta vez se acercó con mucho miedo, rezó y se encomendó a Dios, llegó donde había caído el animal y su sorpresa fue grande pues no había rastro del tal venado. Perdió el conocimiento y unos pescadores lo encontraron en su balsa en medio de la laguna, posteriormente exclamaba don Juan ¡Es el diablo el que me salió!, ¡Es el diablo el que sale ¡ahí!</p>
<p><em>Fragmento tomado de <a href="http://archivo.elnuevodiario.com.ni/2001/abril/09-abril-2001/variedades/variedades1.html">Anécdotas de Semana Santa en Masaya</a>/ Artículo escrito por Bayardo Ortiz Pérez, profesor folclorólogo/END.</em></p>
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		<title>Recuerdos de mi niñez</title>
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		<pubDate>Wed, 20 Jan 2010 13:47:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de León y Chinandega]]></category>
		<category><![CDATA[Varios]]></category>

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Escrito por Luis José Castro Jerez
19  de enero, 2010
Santo Domingo, R.D.
criarme en un campo rodeado solamente de pocas personas y apenas unos cuantos animales domésticos adquirí un vocabulario muy limitado.  Para comunicarme con mi mundo infantil casi no necesitaba de las palabras; me bastaba solamente el uso de mis sentidos para ponerme en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong> </strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong><a href="../wp-content/uploads/2010/01/GENIZARO1.jpg"><img title="GENIZARO1" src="../wp-content/uploads/2010/01/GENIZARO1-300x297.jpg" alt="" width="300" height="297" /></a></strong></p>
<p><em>Escrito por Luis José Castro Jerez</em></p>
<p><em>19  de enero, 2010</em></p>
<p><em>Santo Domingo, R.D.</em></p>
<p>criarme en un campo rodeado solamente de pocas personas y apenas unos cuantos animales domésticos adquirí un vocabulario muy limitado.  Para comunicarme con mi mundo infantil casi no necesitaba de las palabras; me bastaba solamente el uso de mis sentidos para ponerme en contacto con el mundo exterior.  Aprendí a escuchar al viento cuando roza las copas de los árboles y a descifrar en su sonido la proximidad de la lluvia y la tranquilidad del atardecer.</p>
<p>Me acostumbré al olor de la tierra cuando la humedece la lluvia, al brote verde brillante de la hierba y al agradable olor de la albahaca silvestre, al olor de la leche recién ordeñada,  al crepitar angustioso de la leña que arde, al agradable incienso del humo proveniente del estiércol del ganado que se utilizaba para espantar los zancudos, al olor que produce la fricción de las piedras al chocar, al olor y la textura del huevo recién puesto por la gallina.</p>
<p>Aprendí a reconocer los diversos sonidos y olores de la mañana, del mediodía, la tarde, el anochecer y la noche: el canto del gallo por la madrugada, el mugido de las vacas por la mañana al momento del ordeño, la algarabía de los chocoyos y las chachalacas al atardecer, y la sinfonía transilvana de los pocoyos al caer la oscuridad de la noche.</p>
<p>Aprendí muy pronto en mi niñez a diferenciar el sabor de la sal de los toques ácidos del jocote de venado y del chocomico; el sabor dulcete de los papaturros, el tigüilote, el tapaculos y los muñequitos, del dulce sabor a virgen núbil de la roja pitahaya; y a distinguir entre los sabores balsámicos de la cañafístola y el carao, del sabor dulcete y seco del “siempre hediondo a pata de yanke”, pero delicioso y nutritivo guapinol (el SUSTAGEN natural que Papá Dios nos regaló a los chavalos de los montes).</p>
<p>Aprendí de memoria los sonidos de las aves, el olor y la textura de las plantas del bosque, y el olor a novia pura de las florecillas silvestres.</p>
<p>Tocaban el requinto los grillos y las chicharras la batería…  Corrían los años cincuenta y era en mi Nicaragua natal…</p>
<p><strong>(Escrito del Sr. Luis José Castro Jerez recopilado por Martha Isabel Arana/ 19 de enero, 2010)</strong></p>
<p><em><strong>Foto &#8220;El histórico Genizaro de Nagarote&#8221; tomada del blog <a href="http://nicaraguenses.blogspot.com/">nicaragüenses</a> del Sr. Erwin J. Jiménez Morales.</strong></em></p>
<p><em><strong>Para leer más historias de nuestra gente, visite el blog <a href="http://nicaraguademisrecuerdos.wordpress.com/">Nicaragua de mis recuerdos: recopilaciones de memorias y vivencias</a></strong></em></p>
<p><strong><br />
</strong></p>
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		<title>Historia de Pancho Madrigal</title>
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		<pubDate>Sat, 09 Jan 2010 02:56:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Varios]]></category>

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		<description><![CDATA[
Video tomado de Youtube/Historia de Pancho Madrigal
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<p>Video tomado de Youtube/<a href="http://www.youtube.com/watch?v=EblBuE_eCQY">Historia de Pancho Madrigal</a></p>
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		<title>La leyenda miskita de Cotón Azul</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Jan 2010 03:47:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de R.A.A.N y R.A.A.S]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;En cierto pueblo miskito ya olvidado, vivía un joven muy apuesto al que todos llamaban Cotón Azul, porque sólo usaba cotonas de ese color. Este joven aparte de amar las cotonas azules, amaba la poesía y la música también.
Un día, mientras paseaba en la montaña, observó una bella guitarra colgando de la rama alta de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;En cierto pueblo miskito ya olvidado, vivía un joven muy apuesto al que todos llamaban Cotón Azul, porque sólo usaba cotonas de ese color. Este joven aparte de amar las cotonas azules, amaba la poesía y la música también.</p>
<p>Un día, mientras paseaba en la montaña, observó una bella guitarra colgando de la rama alta de un ceibo precioso. Lo primero que se le ocurrió fue ir y descolgar la guitarra, pero tuvo miedo que esa guitarra perteneciera a algún espíritu malo y mejor salió corriendo.</p>
<p>Al día siguiente volvió a pasar por ese mismo lugar para ver si la guitarra todavía estaba allí y en efecto así fue, esta vez también decidió huir. Pero el sitio y la guitarra tenían una atracción increíble y algo lo llevó a ir por tercera vez al lugar y como la tercera es la vencida, tomó la guitarra y comenzó a ejecutarla.</p>
<p>Lo hacía tan bien que parecía que esa guitarra le hubiese pertenecido siempre. Pronto su fama corrió por todo el pueblo. Durante ese tiempo el rey Albriska estaba muy triste: su hija había sido raptada por Ligua (un tritón). El rey lloraba mucho por ella, pues era su única hija. Pronto el hombre más sabio del pueblo llegó a ver al rey y le dijo que un joven apuesto, humilde, poeta y músico llamado Cotón Azul, podría salvar a su hija.</p>
<p>Inmediatamente mandó a llamarlo y Cotón Azul se presentó ante el rey. El rey le ordenó buscar a la princesa y que luego podría pedir la recompensa que quisiera. Cotón Azul mandó a pedir que le prestaran una barca para buscar a la princesa Laika en el río, los súbditos del rey iban con él y la buscaban por todos lados. Cuando estaba cerca el fin del río, Cotón Azul comenzó a tocar su guitarra y lentamente del río surgió Ligua con al princesa en sus brazos.</p>
<p>Cotón Azul no dejó de tocar su guitarra y los siervos se dispusieron a quitar a la princesa de los brazos de Ligua sin hacer mucho ruido, pues al parecer la música de la guitarra hacía que Ligua se quedara dormido.</p>
<p>Laika, la princesa, regresó al palacio y el rey recordó que debía cumplir la promesa que le hizo a Cotón Azul…el joven pidió casarse con la princesa y el rey, como buen miskito que era, cumplió. Cotón Azul fue el sucesor del rey, fue excelente con su pueblo. Con su humildad y espíritu de trabajo hizo la felicidad de su reinado.&#8221;</p>
<p><em>Escrito por Inditas bonitas, de <a href="http://wwwmuynica.blogspot.com/">Lo que corre por mis venas</a></em></p>
<p>Otra versión de esta leyenda: <a href="http://www.lectoescritura-cett.org/txt_y_activ/Textos/Ni_Tradicion_oral_Abr09.pdf">Tradición oral en Nicaragua</a></p>
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		<title>Recuerdos y leyendas de León</title>
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		<pubDate>Tue, 05 Jan 2010 16:26:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de León y Chinandega]]></category>

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		<description><![CDATA[¡Dicen en la pulpería que ya los muchachos se tomaron el comando! &#8211; comentó mi madre de prisa mientras se subía al carro.  ¡Vámonos del centro! ¡Vámonos de aquí&#8230;! &#8211; En ese mismo momento un soldado de la Guardia Nacional abría fuego violentamente  en una esquina, vaciando su ametralladora en la historia de mi pueblo.   [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>¡Dicen en la pulpería que ya los muchachos se tomaron el comando!</em> &#8211; comentó mi madre de prisa mientras se subía al carro.  <em>¡Vámonos del centro! ¡Vámonos de aquí&#8230;!</em> &#8211; En ese mismo momento un soldado de la Guardia Nacional abría fuego violentamente  en una esquina, vaciando su ametralladora en la historia de mi pueblo.   En la confusión sólo escuché el grito desesperado de mi padre que nos decía<em> ¡agáchense que nos mata!</em> Sin embargo,  siendo una niña,  la curiosidad y el miedo me dejaron clavada en el asiento trasero del carro, viendo, escuchando, grabando en la memoria como milagrosamente nos salvabamos aquel día de aquellos disparos al azar que no llegaron a alcanzarnos.</p>
<p>El año pasado y treinta después, camino cerca de aquella misma esquina donde un guardia disparara, para visitar el Museo de Mitos y Leyendas de León.   En vez del soldado de mi historia, la estatua de un guerrillero me saluda en la entrada del museo con una piedra en la mano.   Lo que fue en aquel entonces la Carcel la 21 (llamada así porque fue edificada en 1921) es ahora el lugar donde los mitos y leyendas se reúnen como muestra palpable de las creencias y supersticiones de nuestro pueblo.</p>
<p>Una muchacha de sonrisa amable, estudiante de segundo año de turismo según nos dijo, se ofrece a darnos el tour. Como un poema macabro que ha tenido que aprender, nos recita de memoria y casi sin respirar las historias de nuestras leyendas y los horrores de las torturas de la famosa 21.  Nos anuncia que es una lástima que hayamos llegado en ese momento.  Se acaba de ir la luz, como todas las mañanas, y no podremos escuchar los efectos y voces de los espantos.</p>
<p>&#8220;Allí metían de cabeza a los hombres que estaban torturando&#8221; nos dice señalando unas piletas a mano derecha.  &#8220;Dicen que les hacían tragarse unos botones amarrados a un hilo y después se los jalaban&#8221;&#8230;  A mí me da escalofríos y prefiero enfocar con mi cámara a &#8220;la Llorona&#8221; que tomarle fotos a otras espantosas memorias.</p>
<p style="text-align: center;"><img style="width: 238px; height: 350px;" src="http://nicaraguademisrecuerdos.smugmug.com/photos/163567827-M.jpg" alt="" width="238" height="350" /></p>
<p style="text-align: center;">&#8220;Mi madre dijo que la sangre de los verdugos no debe mezclase con la sangre de los esclavos.  Entonces se fue al río y botó al muchachito y ¡pam! se oyó cuando cayó al agua&#8221;  (<a href="http://marthaisabelarana.com/?p=295">Fragmento/Milagros Palma</a>)</p>
<p style="text-align: center;"><img style="width: 238px; height: 350px;" src="http://nicaraguademisrecuerdos.smugmug.com/photos/163567812-M.jpg" alt="" width="238" height="350" align="middle" /></p>
<p style="text-align: center;"><img style="width: 238px; height: 350px;" src="http://nicaraguademisrecuerdos.smugmug.com/photos/163567820-M.jpg" alt="" width="238" height="350" /></p>
<p style="text-align: center;">Estos personajes representan cuatro de los espantos más famosos en las calles leonesas.  Arriba la <a href="http://marthaisabelarana.com/?p=296">Negra Camila</a> que se aparece a los borrachos en las tibias madrugas con un puro y una botella vacía en la mano, y <a href="http://www.leononline.net/articulos/NewsDetails.php?ID=59">La Voladora</a>, que según la leyenda, después de hacer pacto con el Diablo podía volar lejos, hasta México&#8230;</p>
<p style="text-align: center;"><img style="width: 238px; height: 350px;" src="http://nicaraguademisrecuerdos.smugmug.com/photos/163567815-M.jpg" alt="" width="238" height="350" /></p>
<p style="text-align: center;"><img style="width: 238px; height: 350px;" src="http://nicaraguademisrecuerdos.smugmug.com/photos/163567830-M.jpg" alt="" width="238" height="350" /></p>
<p style="text-align: center;">El <a href="http://marthaisabelarana.com/?p=297">Padre sin Cabeza </a>dicen que aún aparece en las calles de León, deambulando cerca de la Basílica Catedral, recorriendo sus oscuros túneles, especialmente los sábados de gloria.     El Coronel de la foto  es  <a href="http://marthaisabelarana.com/?p=198">Joaquín Arrechavala</a>,  espanto que no le hace daño a las muchachas pero maltrata con su látigo la espalda de los hombres que tienen el infortunio de escuchar los fantasmales cascos de su caballo en las calles empedradas de la antigua ciudad colonial .</p>
<p style="text-align: center;"><img style="width: 238px; height: 350px;" src="http://nicaraguademisrecuerdos.smugmug.com/photos/163567822-M.jpg" alt="" width="238" height="350" /></p>
<p style="text-align: center;">Mi colección no estaría completa sin la conocida <em>Toma-tu-Teta</em> que provoca risitas nerviosas entre los chavalos y adolescentes cuando miran este personaje en el museo.   En una página nicaragüense desaparecida, imposible de localizar, se leía esta historia: &#8220;Esta joven agraciada, hija de un acaudalado hacendado, era una joven con cabeza grande, una cara amarga como de pocos amigos, unos ojos saltones, una boca bastante pronunciada, una nariz larga y ancha y el cuerpo muy bien desarrollado como el de un hombre; brazos gruesos y musculosos, pelo largo y unas tetas extremadamente grandes. Con todas estas cualidades y a pesar de ser heredera única de la fortuna de sus padres, nunca pudo conseguir un pretendiente, por lo que valiéndose de su conformado cuerpo, salía a las calles y donde encontraba grupos de hombres, escogía al que mas le gustaba, lo agarraba y no lo soltaba y sacándose su hermoso cántaro de miel les decía: Toma tu teta, toma tu teta, toma tu teta… hasta que les metía el enorme pezón en la boca y cuando ya quedaba satisfecha los soltaba. Cuentan que todavía a Don Pancho, Don Lencho y Pancracio hace poco se les apareció, ellos se quedaron estupefactos de tan impresionante figura, nos dijeron que dijéramos a todo joven que por las noches le gusta salir que no lo hagan, que cuando mire con todo y guaro la Toma-tu-teta les va salir.&#8221;</p>
<p style="text-align: center;">¡Las historias de mi pueblo! A veces tristes, a veces cómicas, agridulces, pero todas genuinas, contadas de corazón&#8230;  Espero pronto volver a León.  Tal vez pueda recorrer sus calles en los próximos meses, tal vez no.</p>
<p style="text-align: center;">
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		<title>Cómo librarse de la Cegua</title>
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		<pubDate>Tue, 05 Jan 2010 14:30:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ceguas/Chanchas/Micas]]></category>
		<category><![CDATA[Recopilaciones: Internet]]></category>

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		<description><![CDATA[Se denomina Cegua a un ser monstruoso que, según la leyenda, se aparece de noche a los hombres mujeriegos que viajan solos, bajo la forma de una hermosa muchacha. Al verla, ella convencería al varón que inebitablemente la suba al caballo de su victima, para que al voltear la cabeza el hombre para contemplar lascivamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se denomina Cegua a un ser monstruoso que, según la leyenda, se aparece de noche a los hombres mujeriegos que viajan solos, bajo la forma de una hermosa muchacha. Al verla, ella convencería al varón que inebitablemente la suba al caballo de su victima, para que al voltear la cabeza el hombre para contemplar lascivamente a la joven, se encuentre con que realmente ha subido a su caballo a un espectro que, donde tenía cabeza de mujer, ahora presenta una calavera de caballo cubierta con carne podrida.</p>
<p>Según la tradición, la terrible Cegua que espanta a los hombres sería realmente una bruja traicionada, la cual esta en busca de venganza encontra de los mujeriegos trasnochadores. Se dice que para que este personaje adquiere su grotesca apariencia, primero tiene entrar en la oscuridad de la noche a un maizal, donde hace un pacto con el señor de las tinieblas. Luego ella realizaría un ritual en donde vomitaría su alma en un guacal o vacija, para perder su alma y con ello poder empezar su transformación; con lo cual adquiriría los poderes de la <a title="Siguanaba" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siguanaba">Siguanaba</a>. Así a través de los poderes demoniacos unidos al de la siguanaba puede lograr comvertir su cara en la de una yegua esqueletica, sus cabellos se vuelven como el pelo del maíz y sus dientes como los granos de mazorca podrida. Además de eso el resto de su cuerpo se transforma, su piernas se vuelven tan largas y robustas como las patas traseras de un caballo, sus pies se hacen más grandes lo mismo ocurre con sus brazos, dándole a ella gran fuerza física y velocidad que le asegurarán no dejar escapar a su víctima.</p>
<p>Cuando el trasnochador no es precavido, la cegua primero lo emboscaría jugando con el, para luego atormentarlo pero sin matarlo inmediatamente. El espectro se apodera del hombre y le muerde la mejilla dejándole la marca de picaflor e infiel. Se dice que todos los que la ven terminan locos; ya que al dejarlo ir, cuando este es encontrado por alguien, se ve en su cara el terror de haberla visto, sus ojos desorbitados también con una fuerte y fiebre y otros sintomas como diarrea. Posteriormente la victima casi como loco antes morir, lo único que dice es: <em>¡la vía, la ví!</em>.</p>
<p><em><em>Los más sabios indican que la única forma de protegerse es llevando semillas de </em><a title="Mostaza" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mostaza"><em>mostaza</em></a><em> y un sombrero cualquiera, luego habría que mostrarle este con la copa boca arriba, acto que la impresionaría mucho. Seguido de eso habría que sacar las semillas de mostaza y arrojarlas contra ella; esto ya que se dice que la semilla de mostaza es sagrada (Mateo 13:31-32), c</em>on esta acción la cegua se dispondría a tratar de recojerlas, lo cual le resultaría imposible al estar transformada, por que cada vez que termine de recoger los granos estos caerán de sus manos nuevamente y ella otra vez intentará recogerlos, si no hace este ritual moriría de vergüenza por haber vomitado su alma. Así, de cualquier forma ella no dejaría de hacerlo nunca y al llegar al amacenar moriría irremediablemente; para renacer nuevamente solo hasta la noche siguiente. Se dice que esta tradición ha permitido a los caminantes escapar muy fácilmente de ella mientras intentaba recoger los granos de mostaza. </em></p>
<p>Tomado de<em> <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cegua">Wikipedia &#8211; Cegua</a><br />
</em></p>
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		<title>El misterio de la mica roba-gallinas</title>
		<link>http://marthaisabelarana.com/archives/795</link>
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		<pubDate>Tue, 05 Jan 2010 04:10:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ceguas/Chanchas/Micas]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de Masaya y Granada]]></category>
		<category><![CDATA[Recopilaciones: Libros/periódicos/Revistas]]></category>

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		<description><![CDATA[En el pasado los gallineros de los pueblos nicaragüenses también tuvieron un enemigo muy especial y misterioso: las “micas” roba gallinas.  Uno de los preciosos relatos misteriosos de mi padre se refería a un raro episodio del cual fue protagonista.  Contaba que mi abuelita paterna, además de ser una reconocida tortillera en el viejo Niquinohomo, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el pasado los gallineros de los pueblos nicaragüenses también tuvieron un enemigo muy especial y misterioso: las “micas” roba gallinas.  Uno de los preciosos relatos misteriosos de mi padre se refería a un raro episodio del cual fue protagonista.  Contaba que mi abuelita paterna, además de ser una reconocida tortillera en el viejo Niquinohomo, también tenía un extenso y productivo gallinero, con más de cien aves de corral. En aquel entonces mi padre era un joven soltero, quien vivía con su madre en un fresco caserón de paja al lado de un gran patio. Esa casa donde mi padre nació y creció estaba ubicada frente a la casa de la respetable y recordada señorita Andrea Pupiro, dueña de la primera empresa de transporte en el municipio.</p>
<p>Mi padre decía que cuando había luna llena, llegaba una “mica” a robar gallinas en el patio de mi abuela, esto pasaba después de la medianoche cuando todo el vecindario dormía profundamente. “El alboroto y el cacareo de las gallinas nos despertaba, y yo agarraba un machete y salía corriendo a ver qué pasaba, pero yo solo miraba una silueta alejándose velozmente por la calle, con grupos de gallinas en el hombro; era imposible sorprender in fraganti al animal,” narraba mi padre.</p>
<p>Las gallinas dormían en varios árboles de jícaros, el misterioso ladrón subía hasta allá para robárselas. Cierto día, mi padre se propuso emboscar al animal y se alió con un buen vecino llamado don Manuel Pupiro.</p>
<p>Con don Manuel Pupiro mi padre hizo un plan para la siguiente luna llena, que sería un mes de marzo, cerca de Semana Santa. El plan consistía en armarse con garrotes y machetes, no dormir esa noche, además salir rápidamente de la casa con las “armas” en la mano cuando empezara el alboroto de las gallinas. Don Manuel se quedó pernoctando en su casa y mi padre en la suya.</p>
<p>Un poco después de la una de la mañana, la luna brillaba intensamente sobre el pueblo, cuando de pronto las gallinas en medio de una gran alboroto comenzaron a tirarse desde los árboles. Al grito de “ahí está la mica ladrona” ambos amigos salieron velozmente de sus casas en el momento preciso en que el animal también se lanzaba desde los árboles, llevaba a cuestas varias gallinas.</p>
<p>El misterioso ladrón alcanzó rápidamente la calle y mi padre le lanzó el primer garrotazo y dio en el blanco. Con gran velocidad don Manuel le lanzó un segundo garrotazo que, según mi padre, hizo que el animal diera varias volteretas sobre la calle, soltara las gallinas y lograra escurrirse debajo de una cerca emitiendo chillidos agudos.</p>
<p>Pero, ¿quién era ese misterioso ladrón de gallinas? En Niquinohomo, relataba mi padre, habían varias mujeres, ya un poco mayores, que según los chismes del pueblo, se convertían en “micas” y en “ceguas” para salir a robar gallinas y asustar a los “Don Juanes” trasnochadores.</p>
<p><strong></strong><em><strong><a href="http://impreso.elnuevodiario.com.ni/2009/03/19/suplemento/misteriosyenigmas/10362">En este enlace, puede leer la historia completa del misterioso ladrón de gallinas.</a></strong></em></p>
<p><em><strong>Fragmento del artículo <em>Misterio en el gallinero</em>, escrito por Pablo Candia. </strong></em></p>
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		<title>Extraños sucesos en la casa del Coronel Arrechavala</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Jan 2010 20:44:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de León y Chinandega]]></category>
		<category><![CDATA[Espantos y otros aparecidos]]></category>
		<category><![CDATA[Recopilaciones: Martha Isabel Arana]]></category>
		<category><![CDATA[León]]></category>

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		<description><![CDATA[La Ciudad de León Santiago de los Caballeros, es cuna de una de las leyendas más populares que por décadas ha coqueteado con la fina línea entre la imaginación y la realidad de algunos leoneses quienes en las noches oscuras y calurosas, aún aseguran escuchar los cascos del fantasmal caballo del Coronel Arrechavala.
El español Joaquín [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La Ciudad de León Santiago de los Caballeros, es cuna de una de las leyendas más populares que por décadas ha coqueteado con la fina línea entre la imaginación y la realidad de algunos leoneses quienes en las noches oscuras y calurosas, aún aseguran escuchar los cascos del fantasmal caballo del Coronel Arrechavala.</p>
<p>El español Joaquín Arrechavala había venido a Nicaragua como enviado del Rey de España, Carlos II de Borbón. En 1791 fue ascendido a Coronel, y cuando murió en 1823 se rumora que lo acompañó a la tumba la inquietud de andar penando en León, sin poder descansar en paz, hasta que su riqueza hubiera sido distribuida de alguna manera. Son muchos nicas los que aseguran que efectivamente, sus abuelos, sus padres o incluso ellos mismos han sido testigos de las andanzas del coronel y los hechos misteriosos que ocurren en la que fuera su casa.</p>
<p>Me contaba una señora leonesa lo que sus abuelos vivieron en carne propia: &#8220;Este cuento fue real, sucedió en el siglo pasado en la casa solariega de Arrechavala. Después de su muerte, la casa quedó abandonada y varios inquilinos la habían habitado. Muchos de ellos la desocupaban a los pocos días, ya que se decía que estaba embrujada. Me contaban mis abuelos, que ellos estaban muy jóvenes y a pesar de que se decía que en esa casa asustaban, ellos insistieron en alquilarla ya que no tenían miedo a tantos cuentos. Después de algún tiempo, por las noches se escuchaban ruidos muy fuertes de cascos o pisadas de caballo dentro del patio. Ellos dormían con un candil porque no había luz en ese tiempo en la ciudad. Una noche con gran asombro, vieron que el candil se levantaba y caminaba en el aire como si alguien lo sostuviera en sus manos. Por supuesto salieron corriendo de esa casa.&#8221;</p>
<p>&#8220;Yo también escuché los mismos ruidos de cascos de caballo entrando a su casa por las noches&#8221; asegura doña Paula, quien en la década de los cincuenta vivió con sus padres en una casa alquilada contiguo a la propiedad del coronel. &#8220;Ya había luz eléctrica pero sólo por ciertas horas. En el cuarto donde yo dormía con mis hermanitas, se sentía el piso del cuarto muy flojo, como si algo hueco había por dentro. Insistíamos con mi papá que descubriéramos el piso por si encontrábamos algo enterrado allí. Mi papá nunca quiso hacerlo, por temor a tantos cuentos que se decían de Arrechavala, que había sido tan poderoso y que tenía mucho dinero. Todos esos terrenos alrededor de su casa habían sido de él y las botijas abundaban en todas esas cuadras de León, específicamente de la zona del Colegio La Asunción, 3 cuadras al sur.&#8221;</p>
<p>Doña Paula cuenta que fue una lástima que ellos estuvieran tan pequeños, sino hubieran convencido a sus padres en buscar tesoros escondidos en esa casa, ya que muchos de los vecinos encontraron años más tarde monedas grandes de oro en recipientes de barro. Esas personas después de haber sido tan pobres, se volvieron grandes empresarios y terratenientes de la ciudad de León.</p>
<p><span style="font-size: 130%; font-family: "> </span><em><strong><span style="font-family: Arial">(Versión tomada directamente de una señora leonesa y recogida por Martha Isabel Arana)</span></strong></em></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong><span style="font-family: Arial">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br />
</span></strong></em></p>
<p><em>Primera versión de Arrechavala:<br />
</em></p>
<p><em>La primera versión escrita de la leyenda de Arrechavala data de 1956 y se encuentra en la obra de Andrés Vega Bolaños, embajador de Nicaragua en España, titulada </em><em>Historia de Nicaragua. Según Salomón Somarriba, tataranieto de Joaquín Arrechavala, la leyenda fue inventada por los contrabandistas hondureños de tabaco para facilitar la introducción de sus mercancías en la ciudad durante la prohibición del tabaco. Otra de los supuestos en los que se basa la leyenda es que Joaquín Arrechavala solía pasear por la noches montado en su caballo en guardia en previsión de revueltas que fueron comunes en esa época de transición de la historia de Nicaragua. En esas guardias solía espantar a los ciudadanos que encontraba a su paso y estos, al oir el trotar del caballo huían de su encuentro &#8211; <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arrechavala">Wikipedia</a><br />
</em></p>
<p><span style="font-family: Arial"><br />
</span></p>
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		<title>La Taconuda de El Crucero</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Jan 2010 12:06:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de Managua, Carazo y Jinotega]]></category>
		<category><![CDATA[Espantos y otros aparecidos]]></category>
		<category><![CDATA[Recopilaciones: Libros/periódicos/Revistas]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Habían descendido unos 100 metros hacia una cañada dentro del cafetal cuando escucharon a muy pocos pasos un profundo quejido o gorgoteo que les erizó los pelos del cuerpo, saturándose el ambiente con un hedor azufroso que hirió sus narices. Calixto, más pálido que una hoja de papel, levantó su cutacha en cruz y empezó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Habían descendido unos 100 metros hacia una cañada dentro del cafetal cuando escucharon a muy pocos pasos un profundo quejido o gorgoteo que les erizó los pelos del cuerpo, saturándose el ambiente con un hedor azufroso que hirió sus narices. Calixto, más pálido que una hoja de papel, levantó su cutacha en cruz y empezó a rezar con fuerza para tomar valor, pues no podía dar ni un paso al engarrotarse sus pies por el miedo. Sin embargo, la voluntad que Dios les ha dado a sus hijos es grande, y el poder de la oración lo es más, y eso fue lo que impulsó al joven capataz para buscar a Félix, quien seguramente estaba siendo atacado por <em>alguien</em>.</p>
<p>Avanzó unos pasos hasta casi chocar con un bulto doblado por la mitad en una rama de Guapinol, quien resultó ser su amigo. El hombre gorgoteaba tratando de desprender de su cuello los afilados huesos de unas grandes manos que lo estaban estrangulando. Calixto alumbró a su amigo y a una sombra encima de Félix, ahogándolo. Al verse descubierta por los hombres y alumbrada en lo que parecía ser su cara, una horrorosa máscara de huesos, el espanto chilló como poseído y comenzó a halar al pobre hombre desde la rama en donde estaba hacia un hueco profundo que existía entre las retorcidas raíces de un Ceibón, en donde seguramente el ente se escondía entre las entrañas de la tierra.</p>
<p>Entre susurros se comentaba que el espanto de La Taconuda había desaparecido a muchos campesinos que se retrasaban dentro del cafetal&#8230;&#8221;</p>
<p><strong><em>Fragmento tomado de &#8220;El rapto de la Taconuda&#8221;, artículo escrito por la señora <a href="http://www.monimbo.us/files/La_Carrera.pdf">Ninoska Chacón</a> en END &#8211; <a href="http://impreso.elnuevodiario.com.ni/2006/12/30/suplemento/nuevoamanecer/4462">Para leer la historia completa siga este enlace</a> -</em></strong></p>
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		<title>El cuento de la toma-tu-teta de los Cedros</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 23:37:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos migrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de León y Chinandega]]></category>
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		<description><![CDATA[Los cuentos son como una especie de enlace mágico que une generaciones tras generaciones. Es muy común en Nicaragua escuchar a las personas decir que entre los detalles que más recuerdan de su niñez, está la imagen del abuelito, abuelita, de la china (la nana), del vecino o la vecina mayor que contaba historias maravillosas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los cuentos son como una especie de enlace mágico que une generaciones tras generaciones. Es muy común en Nicaragua escuchar a las personas decir que entre los detalles que más recuerdan de su niñez, está la imagen del abuelito, abuelita, de la china (la nana), del vecino o la vecina mayor que contaba historias maravillosas que los hacía transportarse a un mundo misterioso y lleno de aventuras.</p>
<p>Carolina Sediles recuerda con inmenso cariño esos momentos en que de niña, su abuelo compartía historias con ella y su familia. &#8220;Fijate que mi abuelo se ponía a contarnos a todos los nietos historias y leyendas como la de la Llorona, el Cadejo y esas cosas, pero él no perdía oportunidad para echar a andar su imaginación, contando historias que él se inventó. Era el tiempo de la guerra, época en que nadie trabajaba y estábamos toda la familia, tíos, primos, hermanos, sobrinos, nietos, en fin todos en un solo lugar, un lugar fuera de la ciudad.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="size-medium wp-image-774 aligncenter" title="163567822_DbUXy-M" src="http://marthaisabelarana.com/wp-content/uploads/2010/01/163567822_DbUXy-M-225x300.jpg" alt="163567822_DbUXy-M" width="225" height="300" /></p>
<p>Me imagino que para distraernos y para distraerse él, nos juntaba a todos los chavalos y nos contaba cuentos&#8230;que cuentos! y el cuento que pasó a la historia en nuestra familia fue éste: Es como una parodia de la Llorona. Se llama la Toma-tu-teta. Cuenta mi abuelo que había una mujer en Los Cedros (carretera vieja a León, donde viví por muchos años) que le habían robado a su hijo recién nacido. La mujer se volvió loca de la desesperación porque no encontraba a su chavalito y con eso de que las mujeres producen leche materna y se le agrandan los pechos a causa de la leche, pues la mujer entre el dolor de no encontrar a su hijo y el dolor de los pechos que era insoportable, se volvió loca. Lo único que hacía es que cada vez que miraba un chavalo, pensaba que era el suyo y andaba por la carretera llamando a las chavalitos y diciéndoles: &#8220;toma tu teta&#8230;toma tu teta&#8230;toma tu teta&#8221; con los grandes pechos de fuera y haciéndolos tomar la leche de sus pechos. Bueno la historia yo trato de contarla lo más decentemente posible, pero mi abuelo no reparaba en usar las palabras que normalmente usaría un nicaragüense mal hablado. El asunto es que esa historia era el último cuento de la tarde y sólo se levantaba y salía corriendo y diciendo, corran, corran que ahí viene la tomatuteta! y salíamos todos los chavalos en guinda para la casa.&#8221;</p>
<p><em><strong>(Versión tomada directamente de Carolina Sediles y recogida por Martha Isabel Arana)</strong></em></p>
<p><em>Este cuento tambien fue publicado en <a href="http://archivo.laprensa.com.ni/archivo/2007/marzo/03/suplementos/prensaliteraria/leyendas/leyendas-20070302-1.shtml">La Prensa Literaria</a>.</em></p>
<p><em>Fotografía tomada en el Museo de Mitos y Leyendas de León.</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br />
</em></p>
<p><em><em>English Version:<br />
</em></em></p>
<p><em>This is the tale of the &#8220;Take-your-teat&#8221; from Los Cedros (The Oaks)</em></p>
<p><em>Tales are something like magic links that connect generations through generations. It is very popular here in Nicaragua to hear people saying that among all the details that they remember the most, they are from their childhood. They are the memories of the grandpa, the grandma, the nanny, the older neighbors, that would tell amazing stories that would make them travel to a mysterious worlds full of adventures.</em></p>
<p><em>Carolina Sediles remembers with great affection those moments as a little girl when her grandpa would share fables with her and the family. Let me tell you how my grandpa used to tell us tales about &#8220;the crying lady&#8221; (La Llorona), the evil dog and so forth. He wouldn&#8217;t miss any opportunity to use his imagination. He would tell us all kinds of stories that he came up with. It was war time. Nobody worked and all the family were together: the uncles, the cousins, brothers, nieces, nephews, grandchildren, everybody in one same place, outside the city.</em></p>
<p><em>I think that in order to entertain us or to entertain himself, he would gather all the children around him to tell stories. The tale that passed through history in our family is this: It&#8217;s like a parody of the &#8220;crying lady&#8221; and it was called &#8220;the take your teat&#8221;. Grandpa would tell us that there was a woman who lived in Los Cedros (The Oaks) in the old road to León where I used to lived for many years. Her new born baby was stolen from her. She got crazy of despair because she couldn&#8217;t find her little baby and since women produce milk when lactating and their breast get bigger because of the milk, well, between the pain of her breasts full with milk and the loss of her poor baby she lost her mind, she became demented. All she would do every time she saw a little kid on the street, was to think that, that was her lost baby and she would walk on the road calling them and saying &#8220;take your teat! take your teat! take your teat!&#8221;, with her big breast hanging out, making them drink from them. Well, I tried to tell the tale in a decent possible way, but my grandpa wouldn&#8217;t pay attention to the words he used, like a typically bad mannered Nicaraguan would use. The truth of the matter is that this tale would always be the last one of the evening and he would get up an run after us saying: &#8220;run, run because the take-your-teat is coming!&#8221; and would run as much as we could into the house.)</em></p>
<p><strong><em>Translated by Francisco Jarquín</em></strong></p>
<p><strong><em><br />
</em></strong></p>
<p style="text-align: center;"><em>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br />
</em></p>
<p>Otra versión de esta leyenda, escrita y enviada a Nicaragua de mis Recuerdos por <em>Patricia Salazar</em>:</p>
<p>&#8220;Esta joven agraciada, hija de un acaudalado hacendado, era una joven con cabeza grande, una cara amarga como de pocos amigos, unos ojos saltones, una boca bastante pronunciada, una nariz larga y ancha y el cuerpo muy bien desarrollado como el de un hombre; brazos gruesos y musculosos, pelo largo y unas tetas extremadamente grandes. Con todas estas cualidades y a pesar de ser heredera única de la fortuna de sus padres, nunca pudo conseguir un pretendiente, por lo que valiéndose de su conformado cuerpo, salía a las calles y donde encontraba grupos de hombres, escogía al que mas le gustaba, lo agarraba y no lo soltaba y sacándose su hermoso cántaro de miel les decía: “Toma tu teta, toma tu teta, toma tu teta… hasta que les metía el enorme pezón en la boca y cuando ya quedaba satisfecha los soltaba. Cuentan que todavía a Don Pancho, Don Lencho y Pancracio hace poco se les apareció, ellos se quedaron estupefactos de tan impresionante figura, nos dijeron que dijéramos a todo joven que por las noches le gusta salir que no lo hagan, que cuando mire con todo y guaro la Toma teta te va salir.&#8221;</p>
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		<title>La Carretanagua tambien se aparece en Carazo</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 00:50:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[CarretaNaguas]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de Managua, Carazo y Jinotega]]></category>
		<category><![CDATA[Recopilaciones: Libros/periódicos/Revistas]]></category>

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		<description><![CDATA[Jorge Araya Ramos, habitante de Las Marías (&#8230;) sostiene que a él mismo le salió en dos oportunidades la &#8220;Carreta Nagua&#8221;, &#8220;y no estoy mintiendo esto no es &#8220;Cuento de Lencho Catarrán&#8221; explicó el campesino.
Dijo que en dos oportunidades ha estado frente a frente con el &#8220;espanto&#8221;, pero que no le ha demostrado miedo, más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Jorge Araya Ramos, habitante de Las Marías (&#8230;) sostiene que a él mismo le salió en dos oportunidades la &#8220;Carreta Nagua&#8221;, &#8220;y no estoy mintiendo esto no es &#8220;Cuento de Lencho Catarrán&#8221; explicó el campesino.</p>
<p style="text-align: left;">Dijo que en dos oportunidades ha estado frente a frente con el &#8220;espanto&#8221;, pero que no le ha demostrado miedo, más bien lo amenazó con un machete &#8220;y así me he dado valor, aunque la primera vez que lo vi fui a parar a la casa de mi mamá con una gran calentura&#8221;, expresó Araya.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="size-medium wp-image-768 aligncenter" title="carreta" src="http://marthaisabelarana.com/wp-content/uploads/2010/01/carreta-300x259.jpg" alt="carreta" width="275" height="227" /></p>
<p>Araya, dijo que ni licor toma, porque pueden pensar que andaba borracho, o algo que se parezca, &#8220;pero no, yo la vi&#8221;, se adelantó a responder el entrevistado.</p>
<p>Dijo que la visión del &#8220;espanto&#8221; ha sido en circunstancias similares cuando va a cuidar los frijolares, porque la robadera está en lo fino y entonces hay que cuidar la producción y la última vez que, según dice, vio la &#8220;Carreta Nagua&#8221;, fue hace quince días, aproximadamente.</p>
<p>Señala que los bueyes, eran calavéricos y que no pudo ver la cara de quien manejaba, pero &#8220;aunque no dejó de darme mi cosita ya me acostumbré&#8221;, dijo con cierta naturalidad el campesino.</p>
<p>Entre tanto, el mismo Araya, asegura que en el sector de Las Marías, la gente dice haber escuchado, lamentos y otras cosas, por eso dicen que en esos lugares asustan y ya varios periodistas han venido a ver qué es lo que pasa, indicó Araya, como para darnos seguridad que lo que dice es cierto.</p>
<p><em>Fragmento tomado de &#8220;<a href="http://archivo.elnuevodiario.com.ni/1998/septiembre/21-septiembre-1998/sucesos/sucesos2.html">Espantos en Carazo?</a>&#8221; artículo escrito por Alberto Cano Esteban en END, 21 de septiembre, 1998</em></p>
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		<title>Los cipes de la Paz Centro</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 00:27:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Espantos y otros aparecidos]]></category>
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		<description><![CDATA[Los lugareños, del municipio de la Paz Centro y sus comarcas, creen en los“cipes”, muchachitos panzones con los pies al revés, y comedores de ceniza. Cuentan que en la hacienda “el Diamante” que perteneció al Dr. David Argüello, albacea de Rubén Darío y hoy perteneciente a la familia Reyes Icaza, donde está la planta geotérmica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los lugareños, del municipio de la Paz Centro y sus comarcas, creen en los“cipes”, muchachitos panzones con los pies al revés, y comedores de ceniza. Cuentan que en la hacienda “el Diamante” que perteneció al Dr. David Argüello, albacea de Rubén Darío y hoy perteneciente a la familia Reyes Icaza, donde está la planta geotérmica “Patricio Argüello Ryan”, aparecían estos muchachitos.</p>
<p>Dicen, que un mediodía, Panchito, de seis años, hijo menor del mandador de la hacienda, en compañía de unos amiguitos de la misma edad, se alejaron bastante de su casa. Pronto llegaron a un lugar donde había mucha ceniza, producto de madera quemada de días anteriores. Jugaban los niños con huleras, disparando a todo lo que se movía, cuando en eso aparecieron unos niños muy panzones que se juntaron en los juegos con Panchito y su grupo.</p>
<p>Eran los “cipes”, panzoncitos y con los pies al revés que pronto dejaron de jugar y se dedicaron a comer “ceniza”. Viendo esto, los otros niños se burlaban de los “cipes” y les echaban en cara lo que hacían. Los cipes no les hicieron mucho caso y siguieron comiendo ceniza.</p>
<p>Los niños de la hacienda notaron que éstos tenían los pies hacia atrás por lo que dejaron lo que estaban haciendo y salieron corriendo creyendo que eran como los duendes que les harían perder el camino. Al regresar a la hacienda, los padres los reprendieron y les dijeron que si no obedecían les iba a pasar lo de esos niños, que por ser malcriados habían terminado siendo “ceniceros”.</p>
<p>A pesar de las diversas historias que han surgido en torno a los cipes, la más acertada es que son muchachitos de más o menos medio metro de altura, alegres y traviesos que habitan en el monte y que salen en pandilla por las noches para ingresar a las cocinas de las casas y comerse las cenizas que quedan en los fogones. Se dice que de tanto comerla parecen monitos cara blanca, las evidencias son visibles, pues, los trastes y las cenizas amanecen regados por todas partes.</p>
<p>También cuentan las historias que los niños que se pierden en la montaña son encontrados por los cipes, quienes lejos de dañarlos los cuidan de los peligros, los albergan en sus extrañas cuevas y los alimentan con frutas frescas. Se dice que es tan grande el cariño de estos seres que logran crear lazos afectivos con los pequeños antes de ayudarles a encontrar el camino de regreso a casa.</p>
<p>La palabra cipe viene del azteca tzipil, que se refiere a niños malhumorados o celosos por la llegada de un nuevo hermano o por la disminución de atención en el tiempo de lactancia materna.</p>
<p>Artículo publicado en El Nuevo Diario, <a href="http://impreso.elnuevodiario.com.ni/2009/04/23/suplemento/misteriosyenigmas/10586">Los Cipes Panzones</a>, Abril 23, 2009</p>
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		<title>La Mocuana</title>
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		<pubDate>Fri, 18 Dec 2009 18:32:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[A Nicaraguan folktale (English)]]></category>

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		<description><![CDATA[A sudden loss of innocence fell on her, colder and heavier than the darkness that shrouded the cave. The collapse of the stones at the entrance still echoed in the shell of her soul, like bells trying to warn her of the great mistake she had committed in the name of love. She silently meditated [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A sudden loss of innocence fell on her, colder and heavier than the darkness that shrouded the cave. The collapse of the stones at the entrance still echoed in the shell of her soul, like bells trying to warn her of the great mistake she had committed in the name of love. She silently meditated about the unfortunate time she had met the handsome white conqueror with his pale blue eyes like the sky of Sébaco Valley.  The newcomer with his hair so blond as the gold that drove her fate and had made her a simple object of pleasure.</p>
<p>The young indigenous woman had just been buried alive by the man she loved. She had been cruelly deceived by her lover who had persuaded her to trust him.  She had told him the secret of where her father kept the treasure that belonged to this region esteliana. Generous, she had guided him to the coveted place and when he finally obtained the treasure, he left.</p>
<p>His father had warned her.  Spaniards were greedy. The golden gifts that he had given them when they arrived were not enough.  He had noticed it in their eyes when they first saw the bright metal. He knew that before they left, they wanted all the precious metals they could find.  The Chief had also seen the lust in their eyes at the sight of young women in the region.</p>
<p>Now, in her confinement, the beautiful woman was not afraid of the darkness and silence.  She had grown up running in the hills, enjoying the fresh water from rivers and playing in the mountains. Find a way out of the cave was not a difficult task. It was another form of oxygen that she needed.  The man she loved had betrayed the trust of his father.  Worst of all, she had lost the tender light of those eyes she  loved so much and suspected that in her womb a new life has beginning to beat.</p>
<p>Legend says that the attitude of her lover and her guilt caused her to lose her mind. Other versions of this story claim that it was her father who locked her on the mountain, condemning her to eternal punishment despite knowing of her pregnancy. Whatever the situation was, from that moment on, the beautiful girl became the infamous Mocuana Witch, a horrible apparition feared throughout the region. It is rumored that she lures men who travel the roads and invites them to follow her to the cave.  They are attracted by her long black hair and beautiful body and cannot decline the invitation. Others say that Mocuana steals and kills babies, and as payment for her crime she leaves the child&#8217;s parents a few nuggets of gold as a macabre souvenir of her misfortune.</p>
<p>Written by Martha Isabel Arana</p>
<p><a href="http://marthaisabelarana.com/archives/266">La Mocuana &#8211; Spanish</a></p>
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		<title>Los misterios de Piedra Chorreada</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Dec 2009 02:33:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y leyendas de Estelí, Madriz y Nueva Segovia]]></category>
		<category><![CDATA[Recopilaciones: Internet]]></category>

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		<description><![CDATA[
&#8220;La Piedra Chorreada es un sitio natural donde los habitantes de la Comunidad de Cofradía tienen la creencias que habita un duende.  En el mismo lugar existe la Cueva de La Lechuza y se cree que quien la ve, se muere. También se dice que cerca de la Cueva habían frutas y que la persona [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-631" title="1178813868_Imagen" src="http://marthaisabelarana.com/wp-content/uploads/2009/12/1178813868_Imagen.jpg" alt="1178813868_Imagen" width="183" height="237" /></p>
<p><em>&#8220;La Piedra Chorreada es un sitio natural donde los habitantes de la Comunidad de Cofradía tienen la creencias que habita un duende.  En el mismo lugar existe la Cueva de La Lechuza y se cree que quien la ve, se muere. También se dice que cerca de la Cueva habían frutas y que la persona que las comía se perdía.&#8221;</em></p>
<p>Esta leyenda, fotos e historias de Cueva El León, la Mocuana, de Apaquis y los Duendes pueden ser leidas en <a href="http://www.nortenica.com/">Nortenica</a><em><br />
</em></p>
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