Archive for the 'Cuentos y leyendas de Rivas y Río San Juan' Category

May 16 2007

La mujer escantada de El Ostional

Continúa don Leoncito Lara:

“Siempre se habló en El Ostional (Rivas) de una mujer encantada, y es cierto, porque yo la miré. Estaba bien chavalo y vivía con mi abuela cuando una noche salí a hacer aguas, estaba la luna bien buena. Iba caminando en un claro de jícaros cuando casi me le paro sobre el estómago a la bendita mujer que estaba acostada boca arriba. Lo raro es que el pelo le caía hasta aquí (hace un ademán para señalarse la cadera), era alta, muy alta y blanca, vestido de blanco también, cara ‘ligueña’… De buen tipo era la mujer… Pegué el brinco y regresé a la casa todo chirizo del susto. ‘¿Qué te pasó?’, me preguntaron, Es que ahí en el patio hay una mujer así y asá. Salimos en grupo, pero, qué iba a haber nada, ya no estaba la mujer… Pero todavía aparece de vez en cuando. “Otra noche me dirigía donde una familia amiga que iba a matar un cerdo. Iba por un sendero cuando veo que otro hombre viene en sentido contrario, estábamos como a unas diez varas uno del otro cuando me tropiezo con una piedra… Sólo bajé la vista y la volví a enderezar y ya no había nada, el hombre había desaparecido. Cuando llegué a la matanza pregunté que quién había pasado por el camino, y me dijeron que nadie. “Y fíjese, yo ya voy a cumplir cien años y siempre oía decir que tanto ese hombre como la mujer llegaban a los ranchos a asustar… No sé si serán almas en pena o brujerías… ¿Quién sabe?”.

Fuente: La Prensa, Sep 2, 2001

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May 16 2007

Leyendas del mar de Don Leoncito Lara

Puerto Cabezas

Foto enviada por Verónica (Mia)

“Es sano para el espíritu escuchar las narraciones de los pescadores en los atardeceres, cuando han concluido sus labores y el mismo mar reclama un descanso. Mitos y leyendas surgen entonces, interminables, acompañadas de los sonidos eternos del océano.

… don Leoncito tiene cien años de vida, es un viejo moreno, alto y fibroso, rostro enjuto, requemado por mil soles. Sin duda es el patriarca de El Ostional, donde todo el mundo lo conoce y lo respeta, lo que incluye a su esposa de igual edad, doña Berta Lidia Collado, que sentada en un taburete escucha atenta hablar a su marido.

Una vez me fui a pescar con un amigo a esos lados de La Flor, por esos lados de El Coco. Cuando veníamos de regreso a eso de las cuatro de la tarde, vimos que salía, de allá de aquellas costas, una embarcación de vela. “Esos son los Pomares que andan pescando”, dijo mi amigo. “Podría ser”, le contesté. Pero me fijé que a pesar de ser de vela el bote venía a gran velocidad… Pero no rompía aguas, parecía que iba en el aire. Cuando ya venía cerca le digo: “Fijáte que no viene nadie de gente…”, hombré, y el tal bote siguió mar adentro, y de repente se quedó quieto, vertical, no lo mecían las olas… “Vamos”, le dije a mi amigo. “Vamos, pues”, me contestó, pero cuando enfilamos hacia allá, aquella lancha desapareció. Nos temblaban las canillas de miedo, y con un calenturón regresamos a la casa… Son muchos los misterios que tiene el mar y estos ojos han visto algunos. Me dijeron que debía haber llegado hasta el velero y que ahora sería millonario… A lo mejor… Tal vez por cobarde sigo siendo pobre. “

Fragmento de Mario Fulvio Espinosa
“Don Leoncito y Rogelio cuentacuentos del Mar”
La Prensa/2 de septiembre, 2001

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May 16 2007

Chico Largo, el poderoso chamán de Ometepe

“…Dice la tradición que durante el período colonial vivió en aquella zona Francisco Rodríguez, más conocido como Chico Largo, un joven alto, flaco, fuerte de ojos negros, cabellos lacios, nariz afilada y labios finos. Chico gustaba de pasear a caballo por la noche, y jamás se le conoció relación con mujer alguna, lo que acrecentaba el misterio en torno a su figura…

Chico Largo era un chamán muy poderoso, descendiente de los brujos indígenas más sabios, que tuvieron que irse de Rivas al llegar los colonizadores españoles, encabezados por Gil González Dávila, y cuyos descendientes viven aún en la isla. Al parecer, Chico Largo poseía increíbles poderes sobrenaturales y a él acudían tanto nativos como colonos en busca de sus favores mágicos.

Cuando alguien hacía un pacto con Chico Largo para obtener cualquier deseo, el brujo utilizaba sus artes para lograr lo solicitado; pero si una vez obtenido el favor no respetaban dicho pacto, éste los conducía a un extraño lugar, una especie de ciudad subterránea situada en torno a la Laguna Verde y conocida por los lugareños como El Encanto.

Lo verdaderamente insólito es que algunos cazadores que se han perdido en la zona mientras perseguían a alguna presa entre los bosques de la Laguna Verde, aseguran haber llegado a ese lugar.

Según la leyenda, en aquella ciudad, los traidores al pacto, eran convertidos en animales y esclavizados.

Lo curioso es que la leyenda de los hombres transformados en animales se mantiene hasta nuestros días, y algunos carniceros de Ometepe juran haber descubierto en algunos novillos y vacas sacrificadas, dientes de oro.

Lo más curioso de esta historia es que aún en la actualidad se producen extraños fenómenos o encuentros con misteriosas entidades en la isla, interpretados por los nativos como obra de Chico Largo.”

Miguel Blanco

Fragmento de “Ometepe, la isla del fin del mundo”
El Nuevo Diario, 29 de diciembre, 1999

Esta y otras fotos de Ometepe pueden ser vistas en Intur

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May 16 2007

Las luces misteriosas del Volcán Maderas

Es toda una aventura viajar a la Isla de Ometepe, uno de los lugares turísticos más visitados de Nicaragua hoy en día. En general, llegar a la isla no toma más de una hora. Sin embargo, inolvidable es el recuerdo de pasar el día contemplando a los volcanes Concepción y Maderas siendo testigos eternos de la majestuosidad del Gran Lago de Nicaragua que los rodea.

 

La isla de Ometepe está llena de misterios. No sólo es conocida por sus jeroglifos, lagunas escondidas y leyendas, sino también por las brillantes luces que se dejan ver por los desconcertados lugareños de vez en cuando:

“Eran aproximadamente las ocho y media de la tarde cuando, desde toda la isla pudo observarse un gran resplandor. Podemos imaginar el terror que embargaría a los habitantes de una isla volcánica al observar como en plena noche se produce un gran resplandor en la cumbre de uno de los volcanes. Uno de esos volcanes, el Concepción, tuvo su última y violenta erupción en 1957, y los mayores de la isla todavía recuerdan aquella noche de fuego y muerte en la isla. Afortunadamente el resplandor que salía del volcán Maderas no era anuncio de un movimiento sísmico, si no de algo extraño.”

Eduardo Emilio Gómez, uno de los testigos entrevistado por AÑO/CERO observó el incidente desde la población de Moyogalpa: ‘Después del resplandor –explica Eduardo a AÑO/CERO en exclusiva- vimos salir una esfera de luz blanca, muy grande, enorme, del interior del volcán. Empezó a subir, y subir, sin hacer ruido, hasta que se perdió entre las nubes…’ Recordamos entonces que desde tiempos inmemoriales aquellos volcanes habían sido considerados morada de los dioses. De hecho el nombre nahualt de el Maderas, Coatlán, significa literalmente ‘lugar del sol’ o ‘Lugar donde vive el Sol’. ¿Qué tipo de ’sol’ vive en ese volcán?

Aquella misteriosa esfera, que surgió de la laguna del Coatlán, y el resplandor que la precedió, fueron observados desde prácticamente toda la isla. A la mañana siguiente un grupo de campesinos audaces treparon hasta la cima del Maderas para investigar, pero no encontraron ninguna pista que pudiese identificar la naturaleza de aquel extraño objeto que, en el silencio más absoluto, había surgido de las entrañas de la laguna volcánica. Sin embargo, y como era de esperar, algunos campesinos supersticiosos susurraron un nombre… ‘esto es cosa de Chico Largo…’

Fragmento “La isla del fin del mundo” por Miguel Blanco/
Mundo misterioso
Fotos:
www.punchdragon.com / www.discovernica.com

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May 16 2007

El cadejo blanco, el perro guía

La imaginación del nicaragüense es rica en detalles. En un dos por tres, cualquier persona que no entendió un cuento, lo enredó y lo volvió más sabroso. No existe una plática de amigos, donde tarde o temprano no aflore alguna leyenda y el narrador jure y perjure que eso mismo le pasó a él/ella o algún conocido de su familia. Nunca se sabe si el cuento es verdad, o es mentira, pero en realidad, eso es lo de menos. Todos preferimos deleitarnos con la historia y aprendérnosla bien, porque algún día, seguramente, nos servirá para volver a contarla cuando el asunto de los espantos salga a relucir otra vez.

Son muchos los nicas que aseguran haber tropezado con el temido Cadejo. Según la versión popular, son dos Cadejos los que deambulan por las calles solitarias de mi tierra. El Cadejo tiene forma de perro, grande, con temibles garras y un sonido especial al caminar. Aparecen al anochecer, y desaparecen cuando los primeros rayos del sol alumbran un nuevo día. El Cadejo Blanco, es guía y protector del hombre que deambula a altas horas de la noche, mientras que el Cadejo Negro es un espíritu maligno. Este último es temible ya que su aspecto provoca terror con sus ojos que parecen emanar fuego. Del blanco se dice que protege al hombre en contra del negro, quien es su enemigo por naturaleza.

Una señora amiga de mi familia, estuvo lado a lado con el cadejo blanco. Era de noche, y regresaba a su casa después de acompañar a su abuela en los últimos momentos de su vida. Como vivía en el campo, tenía que caminar sola a su casa, por un largo trecho. Sentía mucho miedo pues la noche era oscura, sin luna. Sin embargo, ella asegura, sentía una presencia a su lado, pero no podía ver nada porque el cielo estaba nublado. De pronto, un relámpago le sirvió de guía y aprovechando el destello, quiso comprobar si en realidad caminaba sola. Cual fue su susto, según me contó, que un perro blanco venía a su lado. Jamás sintió tanto miedo en su vida, pues había escuchado que por esa región aparecía el perro guía. Con mucha suerte corrió que no se muriera del susto, porque en ese momento justo, iba pasando a caballo un vecino de su comarca quien se ofreció a llevarla hasta su casa. Siempre me acuerdo de su relato en las noches oscuras, cuando siento que no estoy sola.

No me extrañaría que alguien que este leyendo mi historia, haya pasado una experiencia similar. Seguramente que si.

Por cierto, esa imagen la tomé del sitio web de E. Manfut , que me parece que ha hecho un trabajo excelente coleccionando artículos sobre Nicaragua.

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