Archive for the 'Cuentos y leyendas de Masaya y Granada' Category

Jan 09 2008

En Viernes Santo no se pesca

Atardecer en las isletas de Granada, Nicaragua

Ya empiezo a sentir su aliento y el abrazo gélido que me desespera. Se rebelan los pensamientos y las ideas, como queriendo escapar de una cárcel donde el inmenso miedo no los deja. El agua de las Isletas tantas veces recorridas está mortalmente quieta. La tarde, haciendo muecas, le hace compañía a un mono cara blanca sentado en un piedra. Escucho susurros que no se si existen o son producto de tantos cuentos escuchados en alguna noche fresca. No vayás me dijeron todos, en Viernes Santo no se pesca. Aprendé a respetar, me advirtieron. Te vas a encontrar con el Mal, vas a perder el camino y darás vueltas y vueltas. No te acerqués mucho al Fortín San Pablo porque las risitas fantasmales que allí se escuchan pueden taladrar tus temores y envenar tus sentidos. Vas a aparecer ahorcado en alguna isla desierta. Peor aún, El Barco Negro te puede llevar a San Jorge y vas a navegar para siempre como tantas almas en pena.

Ahora estoy íngrimo, nervioso, desorientado. No veo el puerto, ni a la gente en el Via Crucis de las Isletas. Solo escucho una extraZa voz interior que me subyuga y me ordena. Siento la obscura presencia de Aquel que se levanta como una sombra del fondo del lago para llevarse el alma débil de los cobardes que queriendo alejarse, se acercan.

Ya sabés. En Viernes Santo no se pesca.

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Dec 15 2007

Mombacho, el volcán encantado


Vista desde la cima del Volcán Mombacho Posted by Picasa

Se dice del Mombacho que es un lugar encantado, donde el misterio se mezcla con el aire fresco de su cúspide y sus leyendas duermen entrelazadas con el aroma a café de sus laderas, sus orquídeas, y su fauna. Hay personas que insisten que recorriendo sus angostos caminos han visualizado entre la niebla una mujer misteriosa que vestida de blanco desaparece en el aire. El Mombacho también es conocido por burlarse de las personas que quieren hacerle daño a su fauna, confundiéndoles el camino a frustrados cazadores o escondiendo a sus presas heridas.

De este guardián también se rumora que es protector de sus vecinos, los habitantes de Masaya y los conocidos Pueblos Blancos (por el pintoresco aspecto de sus casitas de adobe) quienes han sido testigos de fenómenos maravillosos que posee el mágico y cristalino líquido que brota del fondo del volcán. Estos pueblos, Diriomo, Diriá, Catarina, San Juan de Oriente, Niquinohomo, Nandasmo, Masatepe también son conocidos por los nicaragüenses como Pueblos Brujos por la fama que tienen sus habitantes de ser sabios en cuestiones de hechicería, magia, adivinación y curación de enfermedades a través de remedios caseros.

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Dec 14 2007

Los poderes mágicos del árbol de Chilamate

arbol-chilamate

“Me dijo una señora de la Costa Atlántica que el árbol de chilamate en cuanto florece, su flor cae a la tierra. Además, no florece de las ramas como otros árboles, sino del tronco. Continuó diciéndome que en el mundo de los que conocen la magia saben que uno tiene que estar listo con un paño que sea cien por ciento algodón para esperar la caída de la flor. Si uno logra capturarla antes que toque el suelo, con este acto usted acaba de obtener la cita con el DEMONIO o angel caído ya que la leyenda dice que el diablo no te lastimará solo por el hecho de tener valor suficiente de enfrentarse a él y tiene merecido pedirle cualquier cosa. Se dice de estas personas que de la noche a la mañana se han vuelto ricas debido a que tuvieron valor de enfrentarse al diablo y pedirle algo.

Granada

Bueno y después conocí a un señor de Granada que me dijo que él había hecho todo esto en la playa del Lago Cocibolca, en uno de los árboles que se observan ubicados donde se rentan las lanchas y los nicaragüenses van a veranear. Dice este señor que él estaba sólo a media noche, encontró la flor y con desconfianza sacó un paño de algodón (pañuelo) creyendo que todo lo que le habían dicho de esta leyenda era falso.Así que extendió el pañuelo debajo de la flor pegando su borde hacia el tronco, evitando a todo costo que la flor se saliera por algún lado. Cuando observaba el pañuelo recordaba a la chica que se lo había vendido y se preguntaba por qué no había sido capaz de abstenerse de no comprarlo, ya que en su casa tenia 3 pañuelos que aún no había usado, pero él vio algo en los ojos de esta joven.

De repente su vista desenfocada se sorprendió de ver la silueta de la flor caer en el paño, enfocó su vista y se percató que la flor había caído en el centro del paño y como por reflejo la apretó hacia dentro quedando envuelta. Y segundos después los árboles de Chilamate empezaron una danza descontrolada empujada por el viento. Sintió un cambio extraño ya que al momento que encontró la flor no había ni una brisa de viento y ahora estaba frío. Después las olas del lago también empezaron a agitarse y cuando vio el horizonte también como propio reflejo abrió sus puños y dejó caer el pañuelo con la flor dentro. Corrió como alma que se la lleva el diablo hacia el único lugar donde vio luz, una casita casi a un kilómetro de distancia, sólo para ponerse a salvo. Cuando estaba a mitad de camino miró hacia atrás, vio una especie de paisaje petrificado como quien ve un retrato en una mansión lujosa y vacía y se dio cuenta de que todo había pasado y yo a manera de broma le pregunté que si no se arrepiente de haber desaprovechado la oportunidad de salir de la pobreza. “

(Versión tomada directamente de Pablo Gutiérrez y recogida por Martha Isabel Arana)

Muchas gracias Pablo, debés ser un excelente guía narrándole historias tan detalladas y fantásticas a la gente : )

Foto del árbol de chilamate tomada de la página de Darwin E. Vivas

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Oct 16 2007

El Cadejo de Masaya

Ven a mi vida con amor, libro que publicara el recopilador e investigador Francisco Gutiérrez Barreto y de quien he tomado este fragmento, nos narra otra historia de nuestro ya famoso Cadejo, espanto popular que muchas veces deambula, se pierde y aparece en los temas de mi blog.

He querido dejar guardada esta historia muy cerca de mis otras recopilaciones de cuentos y leyendas. No sólo porque mi memoria a veces me falla, sino porque en internet las publicaciones, al igual que las apariciones de mi pueblo, son caprichosas. Un día están allí, y al siguiente desaparecen sin dejar rastro.

“Resulta que en los años cincuenta del siglo pasado, hubo una fiesta en el Club Social de Masaya cuando éste estaba situado en la casa de la anterior Ferretería Cabrera, localizada en la esquina frente al Parque de la Parroquia, que forman la Calle de San Sebastián y aquella que conduce al mercado. El caserón continúa allí y en cada paso frente a él siento dosis de intriga.

Pues bien, después de una soirée simpática el matrimonio decidió abandonar el ágape, adelantándose la señora junto a un grupo de amigas que habitaban por la vecindad. El esposo se entretuvo unos veinte minutos más, en despedidas, antes de iniciar su regreso y caminar unos ochocientos metros, que marcaban la distancia entre el Club y la anterior casa habitacional.

Mi personaje se había tomados unos tragos, pero estaba en perfectas condiciones. Al menos así lo asegura, y aunque Masaya era una ciudad libre de delitos, no dejaba de causar cierto temor el andar solo por las noches. Al atravesar el Parque de la Iglesia de la Asunción o Parroquia, notó se le acercó un perro grande, tipo pastor. Era hermoso, de un blanco total. Tenía una larga cola de abundante pelo y de inmediato dio señales de amistad.

El canino caminó junto a él todo el trayecto, haciendo sin par compañía e incluso hubo momentos en que el caminante le habló, como se hace cuando existe simpatía, quizás nacida por la protección sentida. Al pasar por una de las esquinas apareció otro perro inmenso y para no mostrar miedo apenas lo vio con el rabillo del ojo, más sí notó que su compañero mostró sus colmillos y dientes, huyendo rápido el intruso negro.

Al llegar y abrir la puerta de la casa, el animal blanco y elegante decidió entrar. Una vez en el dormitorio, la señora, que no había tomado, encomió al señor para sacar al animal, pero él alegó que se había encariñado y era una maldad dejarlo afuera. El chucho se metió debajo de la cama. La esposa entonces consintió bajo condición de echarlo después de comer por la mañana.

Cerrada la casa con la seguridad acostumbrada, echaron llave al cuarto como parte de la rutina. Ambos rectificaron estar bien protegidos y se dedicaron a dormir. Fue cerca de las ocho de la mañana cuando la bullaranga de sus hijos los despertó. Y ¡qué sorpresa!, el visitante no estaba, ¿cómo salió?, ni rastro había dejado. Ambos se miraron entre sí y dieron gracias a Dios, pues entendieron que habían sido protegidos de alguna maldad por el Supremo Señor.

Hoy él comenta cuando habla de experiencias: ¡Me salió el cadejo!… Al instante su señora confirma y resulta difícil no creerles.

Fragmento escrito por: Francisco Gutiérrez Barreto, tomado del El Nuevo Diario, 19 de mayo, 2007.

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May 20 2007

La leyenda de la dulce y bella Xalí

Por Martha Isabel Arana

Cuenta la leyenda que una noche de plenilunio, la Laguna de Masaya fue testigo de una hermosa pero trágica historia de amor.

Dominaba aquellas tierras el Cacique Nindirí, cuya hija era famosa en la región por su dulzura y belleza. Xalí que era el nombre de la princesa, estaba ya ofrecida en matrimonio a Nancimí, el hijo del Cacique de Jalata. Un día, Kieg, el hijo de un cacique quiché que visitaba esta región nicaragüense quedó locamente enamorado de Xalí desde que la vio, provocando los celos e ira de Nancimí. Nindirí gustaba de Kieg, encolerizando aún más al Cacique de Jalata y su hijo que se sintieron traicionados por su amigo.

Puesto que Xalí se había enamorado de Kieg, su padre no vaciló en ceder y permitirles que unieran sus vidas para siempre. Se celebraron grandes fiestas en honor de los novios, pero nunca sospecharon que entre los presentes se encontraría Nancimí preparando su venganza.Abrazados estaban los amantes preparando su vida juntos, cuando una flecha certera atravesó el cráneo de Kieg, ante el horror de Xalí. De forma violenta Mancimí la arrancó del cuerpo inerte de su adorado esposo para llevársela a la fuerza por los despeñaderos de la laguna hasta la región conocida como Cailahua.

Nancimí suplicó a la princesa que lo amara, pero ella sólo lloraba desesperadamente por su amado Kieg y gritaba entre sollozos que lo único que quería era unirse a su príncipe querido. Nancimí encolerizado porque no podía tener el amor de la bella Xalí se retiró y le gritó “no serás mía, ni de él” y ardido en lo más profundo disparó una flecha que cortó la vida de la desdichada princesa.Desde entonces la gente comenta que en esta región se distingue una cueva que se supone es la sepultura abierta de Xalí rodeada de varios jeroglíficos que cuentan su trágica historia. En las noches de luna llena, muchos son los que dicen que la dulce princesita aparece sobre las aguas de la laguna paseándose en las noches claras y tibias de Masaya. Y cuando ella aparece, es señal de buena pesca.

Hace un año El Cailagua fue declarado Patrimonio Nacional, por contener como un arrugado y antiguo pergamino cincelado en un paredón de roca fina, más de doscientos petroglifos que dejaron los aborígenes. Estos petroglifos se conservan íntegros después de más de 475 años, en lo alto, largo y ancho de la pared pétrea conformada por piedra cantera y fina, una combinación donde los aborígenes esculpieron y grabaron toda clase de signos y figuras de dos épocas diferentes.” (Jeroglificos de El Cailagua - END- Edwin Somarriba/30 de diciembre de 1999)

“Los pescadores tienen buena pesca en el plenilunio porque la dulce Xalí vaga sobre el haz de la laguna de Masayan/La brisa que riega el agua, hace y deshace los pliegues de la túnica de la dulce Xalí/Pescador, es el plenilunio; toma la barca y tu atarraya y ándate a Cailahua que la dulce Xalí vaga sobre la haz de las aguas.” (Fragmento tomado de Gustavo A. Prado: Leyendas coloniales. Ediciones del Club del Libro Nicaragüense, Managua, 1962)

Foto:
Vianica

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