Archive for the 'Cuentos y leyendas de Masaya y Granada' Category

Mar 13 2008

Leyendas de la Laguna de Apoyo


La Laguna de Apoyo desde el Mirador de Catarina Posted by Picasa

La Laguna de Apoyo es orgullo de los nicaragüenses, regalo de los dioses en cuyas aguas cristalinas se refleja un pedacito de cielo. Son muchas y variadas las historias fabulosas que circundan esta zona. En sus alrededores muchos pobladores aseguran haber tropezado con personajes misteriosos que vistiendo las más exóticas prendas, aparecen de la nada dejando perplejos a quienes tienen la fortuna o la mala experiencia de encontrarlos. Viejos del monte, hombrecillos con dentaduras de oro, apariciones que caminan sobre la laguna sin mojarse, duendes con caras terribles, perfiles tenebrosos o hechiceros de pueblos cercanos. Todo parece ser válido como parte de los comentarios de las personas que encantadas por la laguna transitan sus veredas.

No sólo los senderos están llenos de misterio. De la laguna en sí, se dice que es casa de una inmensa culebra con dos cachos. Unos insisten que come humanos todo el año. Otras versiones sugieren que aparece sólo en Semana Santa. Además, se dice que hay que tener cuidado si uno decide refrescarse en sus aguas, porque el que se ahoga quedará convertido en algún animal, o incluso aún, podrá ser atraído hacia el fondo donde existe una ciudad de mujeres que sumergidas aguardan a su próxima víctima.

Más información acerca de la Laguna de Apoyo

Comments Off

Jan 09 2008

En Viernes Santo no se pesca

Atardecer en las isletas de Granada, Nicaragua

Ya empiezo a sentir su aliento y el abrazo gélido que me desespera. Se rebelan los pensamientos y las ideas, como queriendo escapar de una cárcel donde el inmenso miedo no los deja. El agua de las Isletas tantas veces recorridas está mortalmente quieta. La tarde, haciendo muecas, le hace compañía a un mono cara blanca sentado en un piedra. Escucho susurros que no se si existen o son producto de tantos cuentos escuchados en alguna noche fresca. No vayás me dijeron todos, en Viernes Santo no se pesca. Aprendé a respetar, me advirtieron. Te vas a encontrar con el Mal, vas a perder el camino y darás vueltas y vueltas. No te acerqués mucho al Fortín San Pablo porque las risitas fantasmales que allí se escuchan pueden taladrar tus temores y envenar tus sentidos. Vas a aparecer ahorcado en alguna isla desierta. Peor aún, El Barco Negro te puede llevar a San Jorge y vas a navegar para siempre como tantas almas en pena.

Ahora estoy íngrimo, nervioso, desorientado. No veo el puerto, ni a la gente en el Via Crucis de las Isletas. Solo escucho una extraZa voz interior que me subyuga y me ordena. Siento la obscura presencia de Aquel que se levanta como una sombra del fondo del lago para llevarse el alma débil de los cobardes que queriendo alejarse, se acercan.

Ya sabés. En Viernes Santo no se pesca.

Comments Off

Dec 15 2007

Mombacho, el volcán encantado


Vista desde la cima del Volcán Mombacho Posted by Picasa

Se dice del Mombacho que es un lugar encantado, donde el misterio se mezcla con el aire fresco de su cúspide y sus leyendas duermen entrelazadas con el aroma a café de sus laderas, sus orquídeas, y su fauna. Hay personas que insisten que recorriendo sus angostos caminos han visualizado entre la niebla una mujer misteriosa que vestida de blanco desaparece en el aire. El Mombacho también es conocido por burlarse de las personas que quieren hacerle daño a su fauna, confundiéndoles el camino a frustrados cazadores o escondiendo a sus presas heridas.

De este guardián también se rumora que es protector de sus vecinos, los habitantes de Masaya y los conocidos Pueblos Blancos (por el pintoresco aspecto de sus casitas de adobe) quienes han sido testigos de fenómenos maravillosos que posee el mágico y cristalino líquido que brota del fondo del volcán. Estos pueblos, Diriomo, Diriá, Catarina, San Juan de Oriente, Niquinohomo, Nandasmo, Masatepe también son conocidos por los nicaragüenses como Pueblos Brujos por la fama que tienen sus habitantes de ser sabios en cuestiones de hechicería, magia, adivinación y curación de enfermedades a través de remedios caseros.

Comments Off

Dec 14 2007

Los poderes mágicos del árbol de Chilamate

arbol-chilamate

“Me dijo una señora de la Costa Atlántica que el árbol de chilamate en cuanto florece, su flor cae a la tierra. Además, no florece de las ramas como otros árboles, sino del tronco. Continuó diciéndome que en el mundo de los que conocen la magia saben que uno tiene que estar listo con un paño que sea cien por ciento algodón para esperar la caída de la flor. Si uno logra capturarla antes que toque el suelo, con este acto usted acaba de obtener la cita con el DEMONIO o angel caído ya que la leyenda dice que el diablo no te lastimará solo por el hecho de tener valor suficiente de enfrentarse a él y tiene merecido pedirle cualquier cosa. Se dice de estas personas que de la noche a la mañana se han vuelto ricas debido a que tuvieron valor de enfrentarse al diablo y pedirle algo.

Granada

Bueno y después conocí a un señor de Granada que me dijo que él había hecho todo esto en la playa del Lago Cocibolca, en uno de los árboles que se observan ubicados donde se rentan las lanchas y los nicaragüenses van a veranear. Dice este señor que él estaba sólo a media noche, encontró la flor y con desconfianza sacó un paño de algodón (pañuelo) creyendo que todo lo que le habían dicho de esta leyenda era falso.Así que extendió el pañuelo debajo de la flor pegando su borde hacia el tronco, evitando a todo costo que la flor se saliera por algún lado. Cuando observaba el pañuelo recordaba a la chica que se lo había vendido y se preguntaba por qué no había sido capaz de abstenerse de no comprarlo, ya que en su casa tenia 3 pañuelos que aún no había usado, pero él vio algo en los ojos de esta joven.

De repente su vista desenfocada se sorprendió de ver la silueta de la flor caer en el paño, enfocó su vista y se percató que la flor había caído en el centro del paño y como por reflejo la apretó hacia dentro quedando envuelta. Y segundos después los árboles de Chilamate empezaron una danza descontrolada empujada por el viento. Sintió un cambio extraño ya que al momento que encontró la flor no había ni una brisa de viento y ahora estaba frío. Después las olas del lago también empezaron a agitarse y cuando vio el horizonte también como propio reflejo abrió sus puños y dejó caer el pañuelo con la flor dentro. Corrió como alma que se la lleva el diablo hacia el único lugar donde vio luz, una casita casi a un kilómetro de distancia, sólo para ponerse a salvo. Cuando estaba a mitad de camino miró hacia atrás, vio una especie de paisaje petrificado como quien ve un retrato en una mansión lujosa y vacía y se dio cuenta de que todo había pasado y yo a manera de broma le pregunté que si no se arrepiente de haber desaprovechado la oportunidad de salir de la pobreza. “

(Versión tomada directamente de Pablo Gutiérrez y recogida por Martha Isabel Arana)

Muchas gracias Pablo, debés ser un excelente guía narrándole historias tan detalladas y fantásticas a la gente : )

Foto del árbol de chilamate tomada de la página de Darwin E. Vivas

2 responses so far

Oct 16 2007

El Cadejo de Masaya

Ven a mi vida con amor, libro que publicara el recopilador e investigador Francisco Gutiérrez Barreto y de quien he tomado este fragmento, nos narra otra historia de nuestro ya famoso Cadejo, espanto popular que muchas veces deambula, se pierde y aparece en los temas de mi blog.

He querido dejar guardada esta historia muy cerca de mis otras recopilaciones de cuentos y leyendas. No sólo porque mi memoria a veces me falla, sino porque en internet las publicaciones, al igual que las apariciones de mi pueblo, son caprichosas. Un día están allí, y al siguiente desaparecen sin dejar rastro.

“Resulta que en los años cincuenta del siglo pasado, hubo una fiesta en el Club Social de Masaya cuando éste estaba situado en la casa de la anterior Ferretería Cabrera, localizada en la esquina frente al Parque de la Parroquia, que forman la Calle de San Sebastián y aquella que conduce al mercado. El caserón continúa allí y en cada paso frente a él siento dosis de intriga.

Pues bien, después de una soirée simpática el matrimonio decidió abandonar el ágape, adelantándose la señora junto a un grupo de amigas que habitaban por la vecindad. El esposo se entretuvo unos veinte minutos más, en despedidas, antes de iniciar su regreso y caminar unos ochocientos metros, que marcaban la distancia entre el Club y la anterior casa habitacional.

Mi personaje se había tomados unos tragos, pero estaba en perfectas condiciones. Al menos así lo asegura, y aunque Masaya era una ciudad libre de delitos, no dejaba de causar cierto temor el andar solo por las noches. Al atravesar el Parque de la Iglesia de la Asunción o Parroquia, notó se le acercó un perro grande, tipo pastor. Era hermoso, de un blanco total. Tenía una larga cola de abundante pelo y de inmediato dio señales de amistad.

El canino caminó junto a él todo el trayecto, haciendo sin par compañía e incluso hubo momentos en que el caminante le habló, como se hace cuando existe simpatía, quizás nacida por la protección sentida. Al pasar por una de las esquinas apareció otro perro inmenso y para no mostrar miedo apenas lo vio con el rabillo del ojo, más sí notó que su compañero mostró sus colmillos y dientes, huyendo rápido el intruso negro.

Al llegar y abrir la puerta de la casa, el animal blanco y elegante decidió entrar. Una vez en el dormitorio, la señora, que no había tomado, encomió al señor para sacar al animal, pero él alegó que se había encariñado y era una maldad dejarlo afuera. El chucho se metió debajo de la cama. La esposa entonces consintió bajo condición de echarlo después de comer por la mañana.

Cerrada la casa con la seguridad acostumbrada, echaron llave al cuarto como parte de la rutina. Ambos rectificaron estar bien protegidos y se dedicaron a dormir. Fue cerca de las ocho de la mañana cuando la bullaranga de sus hijos los despertó. Y ¡qué sorpresa!, el visitante no estaba, ¿cómo salió?, ni rastro había dejado. Ambos se miraron entre sí y dieron gracias a Dios, pues entendieron que habían sido protegidos de alguna maldad por el Supremo Señor.

Hoy él comenta cuando habla de experiencias: ¡Me salió el cadejo!… Al instante su señora confirma y resulta difícil no creerles.

Fragmento escrito por: Francisco Gutiérrez Barreto, tomado del El Nuevo Diario, 19 de mayo, 2007.

Comments Off

Next »