Archive for the 'Cuentos y leyendas de León y Chinandega' Category

May 20 2007

La hija del más allá

Cuentan en León que una señora viuda sumida en la depresión de perder a su única hijita, cayó con el tiempo en una profunda tristeza y soledad. Su mal se fue agravando a tal grado que no quería levantarse de la cama, y mucho menos encontrar fuerza en su delgado cuerpo para pedir ayuda e ir en busca de un doctor.

En su enfermedad se lamentaba que no tenía nadie quien cuidara de ella, y lloraba pensando que seguramente moriría sin remedio, sin un alma que se apiadara de su condición, por ser pobrecita y por vivir en una casita lejos de la ciudad.

De pronto tres golpes secos en la puerta interrumpieron sus pensamientos, y un médico asomó su sonrisa joven en el cuarto cubierto de tristeza. Le explicó el buen hombre que una niñita de 6 años aproximadamente había ido hasta su casa en mitad de la noche para avisarle de la gravedad de su madre.

La señora se asustó y palideciendo exclamó que no era posible, su única hija había muerto trágicamente hace un año. Temblorosa señaló el único retrato de la niña, limpio de polvo y debidamente colgado en la pared.

Ella- dijo el galeno con sincero asombro- fue ella la que preocupada llamó a mi puerta y dijo que la cuidara

Comments Off

May 20 2007

Nos asustan en mi casa de Nagarote

Es muy raro, me atrevería a decir casi imposible, que exista un nicaragüense que no tenga un vecino, familiar, o amigo que no sepa el cuento de alguna casa que “asusten”. Desde la internacionalmente conocida Quinta Angélica, hasta una casa en Managua en la cual yo misma fui testigo de uno que otro fenómeno misterioso, no hay familia que escape inmune a este tipo de relatos. “En esta casa asustan” le confesó hace poco una amiga a mi mamá. Así le aseguró la última vez que fue a visitarla a Nagarote, municipio de León. Esta familia tiene ya un año viviendo en esa casa y nadie les había contado que en ella asustaban. La verdad, dicen ellos, es de que se alegran que no haya sido así, pues de otra manera hubieran estado prejuiciados. “Escuchamos todas las noches cosas que se caen, vamos a ver y no es nada. Oímos pasos que recorren los cuartos y una presencia que atraviesa la cortina de bambúes que tenemos en la sala, haciendo el mismo sonido que hace al traspasarla cualquier persona. Ya no dormimos con los cuartos abiertos pues los ruidos que escuchamos nos dan miedo. Oímos ruidos en la sala, y cuando nos asomamos, vemos que las mecedoras se mueven solas, suavemente, como un vaivén de olas”.

Mi mamá me cuenta que estando ellos de visita pudieron observar en efecto, unas pisadas de perro en el patio. Lo raro del caso es que el patio es cerrado, y no hay manera que entre ningún animal. Peor aún, ese mismo día, las pisadas habían amanecido hasta en la sala. “Nosotros les sugerimos que echaran agua bendita y llamaran a un sacerdote católico que les llegara a bendecir la casa” fue la reacción de mi mama. Ella piensa que muchas casas en que se ven estos fenómenos normalmente han sido escenarios de rituales o juegos de la Ouija ( o “guija” como se le dice en Nicaragua a la polémica tabla).

Comments Off

May 20 2007

Extraños sucesos en la casa del Coronel Arrechavala

La Ciudad de León Santiago de los Caballeros, es cuna de una de las leyendas más populares que por décadas ha coqueteado con la fina línea entre la imaginación y la realidad de algunos leoneses quienes en las noches oscuras y calurosas, aún aseguran escuchar los cascos del fantasmal caballo del Coronel Arrechavala.

El español Joaquín Arrechavala había venido a Nicaragua como enviado del Rey de España, Carlos II de Borbón. En 1791 fue ascendido a Coronel, y cuando murió en 1823 se rumora que lo acompañó a la tumba la inquietud de andar penando en León, sin poder descansar en paz, hasta que su riqueza hubiera sido distribuida de alguna manera.  Son muchos nicas los que aseguran que efectivamente, sus abuelos, sus padres o incluso ellos mismos han sido testigos de las andanzas del coronel y los hechos misteriosos que ocurren en la que fuera su casa.

Me contaba una señora leonesa lo que sus abuelos vivieron en carne propia: “Este cuento fue real, sucedió en el siglo pasado en la casa solariega de Arrechavala. Después de su muerte, la casa quedó abandonada y varios inquilinos la habían habitado. Muchos de ellos la desocupaban a los pocos días, ya que se decía que estaba embrujada. Me contaban mis abuelos, que ellos estaban muy jóvenes y a pesar de que se decía que en esa casa asustaban, ellos insistieron en alquilarla ya que no tenían miedo a tantos cuentos. Después de algún tiempo, por las noches se escuchaban ruidos muy fuertes de cascos o pisadas de caballo dentro del patio. Ellos dormían con un candil porque no había luz en ese tiempo en la ciudad. Una noche con gran asombro, vieron que el candil se levantaba y caminaba en el aire como si alguien lo sostuviera en sus manos. Por supuesto salieron corriendo de esa casa.”

“Yo también escuché los mismos ruidos de cascos de caballo entrando a su casa por las noches” asegura doña Paula, quien en la década de los cincuenta vivió con sus padres en una casa alquilada contiguo a la propiedad del coronel. “Ya había luz eléctrica pero sólo por ciertas horas. En el cuarto donde yo dormía con mis hermanitas, se sentía el piso del cuarto muy flojo, como si algo hueco había por dentro. Insistíamos con mi papá que descubriéramos el piso por si encontrábamos algo enterrado allí. Mi papá nunca quiso hacerlo, por temor a tantos cuentos que se decían de Arrechavala, que había sido tan poderoso y que tenía mucho dinero. Todos esos terrenos alrededor de su casa habían sido de él y las botijas abundaban en todas esas cuadras de León, específicamente de la zona del Colegio La Asunción, 3 cuadras al sur.”

Doña Paula cuenta que fue una lástima que ellos estuvieran tan pequeños, sino hubieran convencido a sus padres en buscar tesoros escondidos en esa casa, ya que muchos de los vecinos encontraron años más tarde monedas grandes de oro en recipientes de barro. Esas personas después de haber sido tan pobres, se volvieron grandes empresarios y terratenientes de la ciudad de León.

(Versión tomada directamente de una señora leonesa y recogida por Martha Isabel Arana)

2 responses so far

May 20 2007

La sombra

Con más de un siglo de antigüedad, las casas de la ciudad de León esconden misterios tan increíbles como la imaginación de sus habitantes quienes conversando en las aceras de sus casas, o compartiendo con los vecinos, mantienen vivas estas historias para el deleite de nuevas generaciones. En el corazón de estos caserones, amplios corredores bordean patios interiores que han sido testigos mudos de eventos ocurridos a través de los años. Situaciones que por no saberse a ciencia cierta han dado pie a toda clase de especulaciones y cuentos.

José Ernesto, quien reside en esta ciudad me comentaba lo que presenció una noche, en la casa donde alquila en la actualidad. “León es una ciudad caliente en tiempos de verano. La única forma de poder dormir es abriendo las puertas de los cuartos que dan al patio y los corredores para sentir la brisa fresca de la madrugada. Una noche estaba yo durmiendo con las puertas y las ventanas de mi cuarto abiertas. Una de las puertas y la ventana queda frente al patio. Estaba durmiendo tranquilo cuando de repente sentí que me levantaban la cabeza como para ver hacia al frente de mi cama. La puerta del patio queda enfrente de mi cama. Entonces vi una sombra opaca que parecía una silueta de humano parada en medio del marco de la puerta. Yo la quedé viendo intensamente como queriéndole decir que se fuera. En unos instantes la sombra salió corriendo rápido por el pasillo y la vi pasar por la ventana. Me sentía adormilado y parecía que había sido un sueño, pero ese es el misterio, ya que no sólo la sombra estuvo en el portal de la puerta observándome, sino que además pude verla otra vez cuando pasó por la ventana. Investigué pensando que podía ser un ladrón, pero no había absolutamente rastros de nada. Todo estaba en calma.”

(Versión tomada directamente de José Ernesto Arana y recogida por Martha Isabel Arana)

Comments Off

May 19 2007

El Viejo que nos trajo a “La Conchita”

“El 13 de mayo de 2001, la Conferencia Episcopal de Nicaragua oficializa en la Basílica Menor del municipio de El Viejo (departamento de Chinandega) el nombramiento de Patrona Nacional a la Virgen del Trono o Concepción de María” - E. Manfut

“Santa Teresa de Jesús, a quién crónicas y memorias llaman la doctora de Avila, tenía un hermano, llamado Francisco de Ahumada, bien entrado en años, cuando comienza el discurso de esta sin par historia y a quien dióle la Santa el encargo de dotar a las tres catedrales más célebres de Indias de tres esculturas de la Virgen Santísima, bajo tres distintas advocaciones. Así: la del Carmen, a Guatemala; la de Concepción, a León de Nicaragua; y la de Mercedes, a la llamada ciudad de los Virreyes de Lima.

(…) Llegó al punto del Realejo y de aquí siguió su viaje a Chinantlán, en donde hizo alto para continuar al otro día su andanza. Muy de mañana, aderezadas las cargas y caballeros en mula partía don Francisco de Ahumada, mas es fama bien notoria, que la mula, al llegar a cierto punto negóse a pasar y siendo en vano los ruegos y zurriagazos, Ahumada le dijo: -Echele un terno, hermano sin cuidado.
-Pues, así sea con el permiso de Vuesa Merced.
Y salió uno tan tremendo que la mula se estremeció y que hizo exclamar a Francisco:
-¡Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal! No sigas, hermano, que puede llover fuego.El animal quedóse quieto. Pero vuelto a la carga, la tiró del cabestro e hízole mil diligencias y el animal estuviera todavía allí si Dios pugliese darle largos años de vida.
-Agase su voluntad, Dios mío - dijo Ahumada-, y tornemos a la posada que mañana será otro día.Repitióse por varios días la salida buscando otras calles; pero el animal como si humano entendimiento hubiera, íbase a buen paso y deteníase en el mismo sitio.
 

La piedad y la superstición dieron en decir que la Virgen no quería marcharse de Chinantlán y de acuerdo con el cura y con el permiso de Ahumada, se acordó que la Virgen quedase en Chinantlán. Procediéndose enseguida a levantar el templo.Corrieron los años y la Virgen de la Concepción conocíase con el nombre de la Virgen del Viejo, haciéndose así referencia al viejo Ahumada que la trajo.”

(Fragmento tomado de Gustavo A. Prado: Leyendas coloniales. “La historia del Viejo Chinantlán”. Ediciones del Club del Libro Nicaraguense, Managua, 1962.)

…”Algunos historiadores aún suponen que puede ser cierta la leyenda de que la imagen de la Virgen fue traída por un hermano de Santa Teresa de Jesús, entonces, sin prueba alguna, deducen que fue traída por *Don Pedro de Ahumada (1521-1589), ya que fue el único de sus hermanos que apareció en conquistas en América Central, Nueva España y la Florida, especulándose que tuvo que ser en 1562, cuando tenía 41 años de edad, ya que por ese año es que posiblemente transitó por Centroamérica rumbo a América del Sur, donde vivió algunos años, antes de retornar a Avila, España, donde falleció en el año de 1589….. - Manfut

*variación de nombres

Comments Off

« Prev - Next »