Archive for the 'Cuentos y leyendas de Boaco, Chontales y Matagalpa' Category

May 21 2007

Las travesuras de los duendes de Chontales

Cuenta Bricelda que “en una finca que se llamaba ‘La Garita’, allá en Chontales que era de mi bisabuela, había una casa bien grande y cuando se estaban echando las tortillas a mediodía se oía que los duendes llegaban a voltearlas mientras estaban en el comal.

Cuando había visita platicando en la sala, dejaban caer piedras en el mero centro de la pieza pero no golpeaban a nadie, solo caían las piedras y la gente asustada se ponía a rezar.

…Ahí mismo en Chontales hay una piedra que se llama El Pedernal. y al lado se encuentra otra más grande, la Piedra del Toro. Allí los duendes subieron un toro para hacer la maldad, porque así son ellos. Les gusta hacer maldad. El toro no se pudo bajar y se murió. Allí quedó pintado en esa piedra.”


Fragmento tomado de “Los duendes”, en Milagros Palma: Senderos míticos de Nicaragua. Editorial Nueva América, Bogotá, 1987.

Foto: “Camino soleado” óleo sobre tela del pintor jinotegano Mauricio Rizo.

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May 21 2007

El lagarto de oro de Hato Grande

Cuentan los chontaleños que en el Cerro Hato Grande existía una laguna con un lagarto de oro que no muy pocas personas querían capturar, atraídos en su mayoría por el brillo de la avaricia. Desde lejanas tierras venían con toda clase de ideas y proyectos para atrapar al dorado animal, pero éste parecía poseer una inteligencia inusual al escapar todas las estudiadas trampas.

Dicen que un buen día un campesino decidió ofrecerle a la Virgen de la Asunción un altar y una corona de oro si le permitía la gracia de capturar al deseado animal. Dicho y hecho, con la fe puesta en la virgencita, se lanzó a la gran conquista del tesoro anhelado. Su deseo se cumplió, pero cuando ya tenía al lagarto sujeto por la cola, se arrepintió de su promesa, dejó que su corazón se empapara de avaricia y dicen que exclamó: “¡Ahora que se friegue la virgen!”

En ese mismo instante una fuerza misteriosa le soltó al animal de sus manos que se escabulló en las profundas aguas de la laguna para jamás volver a aparecer.

Foto: Juigalpa, Chontales, Nic.
www.elementalphotos.com

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May 20 2007

La historia de don Chon Centeno

Los rezadores en nuestros pueblos son personajes que con sus experiencias y vivencias enriquecen nuestra cultura a través de historias que hacen dudar al más incrédulo.

Esta experiencia vivida por don Asunción Centeno, es verídica, según me cuenta mi buen amigo Freddy Sequeira “El Travieso”. Aquí su relato, tal y como lo leí en sus escritos.

“Hola amigas y amigos. Como de muchos es sabido, yo nací en la humilde comarca de Las Pozas, municipio de Sébaco, departamento de Matagalpa, donde no había ni luz eléctrica, ni nada de eso. Recuerdo que los candiles algunas personas los hacían de botellas de kola shaler, esa bebida deliciosa ?la recuerdan? pues por las tardes, después de llegar de las labores diarias en el campo, muchas amistades de mi padre se reunían a tomar café con rosquillas y rosquetes. En esas comarcas siempre existen los rezadores y ellos son invitados a distintas comunidades cercanas a la nuestra; el rezador más famoso se llama Asunción Centeno y todos le decimos “Don Chón”. Una noche él regresaba de otra comarca de oficiar un rosario de una persona que había fallecido, serían como la una de la madrugada, él pasaba frente a mi casa y frente a mi casa, está la iglesia de la comarca, la Iglesia de la Concepción de María. Cuenta él, que cuando ya había caminado unos 100 metros le dio un escalofrío como que algo se aproximaba…de repente… se escuchó un estruendo como que se derrumbó el altar mayor de la iglesia y empezó a escuchar el sonido de los vidrios que cayeron. El se puso más nervioso y entonces fue cuando escuchó unos pasos fuertes del altar hacia la puerta. Dice don Chon que se quedó parado, con sus pies muy pesados, y no los podía mover. Estuvo así como 5 minutos. Cuando pudo caminar, salió corriendo a su casa y pasó dos días con calentura de ese tremendo susto. Pero lo más curioso fue que cuando mandó a ver lo que había pasado en el altar y cuando mi papá entró a la iglesia, todo estaba en su sitio. Espero mi historia no la tomen como un simple cuento porque si es una realidad.”

Muchas gracias Freddy por compartir tu historia en mi blog. Espero que continués enriqueciendo este sitio con esas historias interesantes que suceden en nuestras comarcas.

(Versión tomada directamente de Freddy Sequeira  residente en Costa Rica  y recogida por Martha Isabel Arana)

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May 20 2007

Cuentos y leyendas del norte

Hace algunos años leí un artículo interesante en La Prensa Literaria que narra algunas antiguas leyendas nacidas y alimentadas en nuestras hermosas montañas del norte. No quisiera que historias como el Sisimique, la Serpiente de los 3 Pelos y La Ciguacoatl entre otras, se nos pierdan en la memoria, especialmente los que no vivimos en Nicaragua. Así que transcribo aquí un par de ellas, y dejo el enlace del artículo completo para la persona que desee disfrutar la lectura en su totalidad.

El Sisimique

Contaban que siempre que comenzaba a oscurecer se aparecían dos enormes animales con cara de hombre, tenían los ojos rojos como llamas, una cola bien larga y se llamaban el Sisimique y el Sisimicón. Decían que estos animales se les aparecían a las muchachas solteras y que si les gustaban se las llevaban enrolladas con la cola. Donde primero se aparecían era en el río y después seguían el camino para la casa y que en camino iban llamando a las muchachas a las que les gustaba hacerle ojitos a los hombres, y se oían unos gritos y gruñidos que nadie podía imitar. Decían que para que el Sisimique y el Sisimicón no entraran a las casas no había que hacer ruido, muchos menos reírse, ya que las risas de las mujeres era lo que más les gustaba. A varias muchachas se las habían robado, porque ellas eran bien bandidas y ellos sabían dónde había mujeres que les coqueteaban a los hombres.

Recopilado por Francis Orozco, La Prensa Literaria, Sábado 18 de mayo de 2002.

 

La Ciguacoatl

Cuenta la leyenda que en un antiguo pueblo aborigen, asentado a orillas del Río Viejo, existía una hermosa mujer esposa del cacique principal. Se decía que esta mujer, de proceder extraño y misterioso, acostumbraba ir todos los viernes a un determinado lugar del río, llevando abundantes alimentos, aves ricamente preparadas y sabrosas bebidas. Uno de los servidores del cacique, extrañado por el comportamiento de la mujer, determinó seguirla a prudente distancia. Lo que vio ese día lo aterró tanto que echando a correr fue a contárselo a su Señor. El cacique no dijo nada a su mujer fingiendo ignorancia. El siguiente viernes la sigió, y confirmó lo que le dijera su servidor. Vio, según dice la leyenda, que sentada en una piedra junto al río golpeaba con su mano el agua, y al llamado emergía impetuosamente una inmensa serpiente que tenía su cueva en el mismo río. El terrible reptil, posaba su inmensa cabeza en las bellas piernas de la mujer, y una vez alimentada, serpiente y mujer se entregaban al placer sexual. El indignado esposo mató a la infiel mujer. Entonces la enfurecida serpiente agitó las aguas del río y su corriente destruyó el milenario pueblo. Según la leyenda, los sobrevivientes reconstruyeron su pueblo, al cual dieron por llamar Ciguacoatl, que en lengua nahuatl significa mujer serpiente .

Recopilado por: Luis Castellón, La Prensa Literaria, Sábado 18 de mayo de 2002.
Las Leyendas y Tradiciones de Matagalpa y Jinotega compilación dirigida por los profesores de Antropología Bayardo Gámez y María Dolores Álvarez. El trabajo de campo fue hecho en 1998 por los estudiantes de las Carreras de Ciencias Sociales y Lengua y Literatura del Centro Universitario Regional de Matagalpa. Ilustraciones de Bayardo Gámez.

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May 19 2007

Las leyendas del Quizaltepe

En San Lorenzo, municipio del departamento de Boaco, se levanta el imponente monolito de Quizaltepe, uno de los más grandes de Nicaragua, cuya belleza y misterio encanta a las personas que se atreven a explorarlo.

“El agricultor Cecilio Solano, de 35 años, afirma que en los alrededores del cerro se cuentan muchas historias sobre duendes, apariciones, espantos y del mismo diablo, así como el canto de un gallo de oro, durante la noche. De igual manera, su papá, don Cándido Solano, asegura que en tiempos de su juventud, cuando tenía unos 14 años, un grupo de sacerdotes salesianos de Granada, subió al cerro a poner una cruz, desde donde se levantaba una gran bola de fuego y dos años más tarde, cayó un rayo en mitad de ella, haciéndola desaparecer.

El poblador de la comarca Quizaltepe, Melecio Mejía Flores, coincidió en afirmar que existen varias leyendas sobre el cerro, como el día en que una profesora del lugar y sus alumnos, divisaron en la punta, una docena de niños pequeñitos que caminaban en fila, provocando temor entre los comunitarios, porque de inmediato creyeron se trataba de duendes. ‘Dicen que por el año 1940, llegaron unos sacerdotes a poner una cruz en el cerro y dos o tres años después, durante una rayería de invierno, un rayo desbarató la cruz, lo que hace suponer que en el cerro existe alguna serpiente. Hay quienes argumentan que cuando un rayo cae es porque debe haber alguna serpiente’, reitera esa historia el señor Mejía Flores.

Lo anterior lo confirma al detallar que cuando era joven, su papá, don Isolino Flores Miranda, contaba que en la finca del señor Lorenzo Duarte, que queda cerca del río, vio que la tierra se abría y de ella brotaba lodo y agua en borbollones, que recorrió unas 80 varas desde la montaña hacia abajo, en la misma temporada en que la cruz desapareció, lo cual es considerado por él como algo misterioso.

Otra leyenda que oculta el Quizaltepe, es la supuesta aparición de una extraña luz que, según especulaciones de los lugareños, se trata de una ‘piedra de diamante’, que se desplaza desde mediados del cerro hasta el pie del mismo. Relata don Melecio Mejía que en 1975 se presenció la existencia de una ‘luz de diamante’, similar al foco de una moto, que salía a partir de las nueve de la noche; en otra ocasión el señor Braulio Obando vio el resplandor en el río, que iluminaba como la Luna, entonces salió corriendo a la comarca en busca de otras personas para que lo acompañaran, para agarrarla, sin embargo, durante las tres ocasiones que la logró contemplar, ésta desaparecía en medio de la poza, la que al caer en el agua se escuchaba como una explosión.

En el cerro Quizaltepe hay un hueco que se llama la Cueva del Alumbre, de aproximadamente 80 metros de alto por unos 26 de ancho y 50 metros de profundidad, su interior es bien claro por el reflejo del sol y por las piedras de alumbre similar a la loza, al estar adentro se comienza a sentir una suave brisa que se propaga en todo el lugar, detalla con cierta fascinación el representante de la Comarca de Quizaltepe, Melecio Mejía Flores.”

Fragmento de “El Quizaltepe y sus aguas agrias”, escrito por Auxiliadora Martínez/ La Prensa 15 de febrero del 2004.

Foto: Aceite en canvas: “Cerro Grande” por Mauricio Pérez Sequeira, artista nacido en Chontales, Nic.

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