May 20 2007
Eros
Es en mi juventud, mi juventud que juega
con versos e ilusiones, espada de oro al cinto;
hay en mi mente un sueño siempre vario y distinto,
y mi espíritu ágil al acaso se entrega…
En cada mujer miro como una ninfa griega;
en poemas sonoros sus frescas gracias pinto;
y esto pasa al amor del puerto de Corinto,
o en la rica en naranjas de almíbar, Chinandega.
¡Tiempo lejano ya! más aún veo azahares
en los naranjos verdes, impregnados de aromas;
o en las viejas fragatas que llegan de los mares
lejanos; o el hicaco, o tupidos manglares;
o tú, rostro adorado en ese tiempo, asomas
con primeros aromas y primeros pesares.
Eros
Rubén Darío
(1912.)
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(Créditos: Foto enviada por Edwin. Isla del Cardón, en la bahía de Corinto, Nicaragua)



